Jueves 08 de Marzo de 2012
Amsterdam.- Derecho a morir cuando se considera que la vida ha cumplido su ciclo natural y no existe voluntad de seguir viviendo aunque no se padezca una enfermedad en estado terminal: es la reclamación que lleva hoy ante el Parlamento holandés el grupo de presión “Uit Vrije Wil” (por libre elección).
La iniciativa coincide con la apertura, a primeros de este mes, en La Haya de otra polémica iniciativa: la “clínica para la Muerte Dulce”, con seis equipos móviles para administrar la eutanasia a domicilio, que hasta la fecha esté teniendo un amplio eco.
Los promotores de la nueva iniciativa, coordinada por Yvonne van Baarle, llevan cuatro meses desarrollando un intenso lobby en los ministerios para que la legislación holandesa en la materia, que data de 2002, se amplíe para incluir entre los candidatos eventuales a la “muerte dulce” también a los ancianos mayores de 70 años que consideren que su vida “ya no tiene más sentido”.
En estos primeros meses, “Uit Vrije Wil” ha recibido cerca de 120.000 cartas o correos electrónicos de personas que le han prestado su apoyo. La cifra es lo suficientemente importante como para que hoy mismo en la tarde-noche el Parlamento holandés comience, por lo menos, a debatir el asunto, según informa hoy el periódico holandés “De Volkskrant”.
En una misiva dirigida al Parlamento de La Haya, los iniciadores del proyecto piden que el gobierno comience a debatir la posibilidad de ampliar los supuestos legales de eutanasia y “asistencia al suicidio” en el país. No obstante, no está previsto que hoy mismo se conozcan resultados sobre este debate parlamentario.
“En determinados momentos, muchas veces no vemos más posibilidades de seguir adelante con una vida que tenga pleno sentido y a veces sentimos que en lugar de vivir estamos, simplemente, sobreviviendo”, afirma “Uit Vrijw Wil” en la carta al Parlamento.
El proyecto ha recibido hasta el momento el apoyo de algunas figuras famosas del mundo del espectáculo en Holanda, como la presentadora de televisión Mies Bouwman o el artista de cabaret Paul van Vliet, y también de ex políticos influyentes como Frits Bolkenstein, del partido liberal de derechas VVD, en la coalición de gobierno de La Haya.
Políticos de la oposición, sobre todo desde la izquierda, como Hedy d'Ancona, del laborista Pvda, o Jan Terlouw, del liberal de izquierdas D66, también se han sumado a la iniciativa. La idea promete ser, una vez más, polémica. En realidad no se trataría -como tal- de eutanasia sino de “asistencia al suicidio”.
Según la legislación holandesa en la materia, la condición para administrar la eutanasia es que el paciente sufra dolores insoportables y que su situación sea irreversible y, además, el paciente debe expresar su deseo de acabar con sus días, entre otras estrictas condiciones legales.
El punto más delicado es que la asistencia al suicidio sí está penalizada por la ley. Por ello, “Uit Vrije Wil” pelea para que la asistencia al suicidio para mayores de 70 años sea legal, una vez que la persona en cuestión haya dejado claro, en plena posesión de sus facultades, que su vida ya “no tiene más sentido”.
No obstante, el proyecto tendrá dificultades para prosperar. La mayoría del Parlamento se opondrá, según las previsiones. Los dos partidos en el gobierno, el liberal de derechas VVD, junto al democristiano CDA, que cuenta con apoyos puntuales del islamófobo Partido de la Libertad (PVV), del polémico Geert Wilders, ya han expresado su rechazo. El VVD se cuestiona sobre todo el argumento del “límite de edad” para despenalizar la “asistencia al suicidio”.
“¿Por qué alguien de 69 años debería ser distinto de alguien de 70 años o más” a la hora de pedir que le ayuden a morir, asegura un portavoz del VVD al “Volkskrant”. Además, el VVD considera que no es necesario crear una nueva ley en la materia. La actual legislación, aseguran, ofrece margen para ajustar algunos flecos y lagunas jurídicas.
“Por ejemplo, un paciente de alzheimer podría (con un cambio en la actual ley) tener la posibilidad de, mientras todavía esté en plena posesión de sus facultades, expresar su deseo de que se le aplique la eutanasia...pero ahora con la ley en la mano no existe esa posibilidad”, agrega un portavoz del VVD. La federación de médicos de Holanda (KNMG) también reaccionó negativamente al proyecto. (DPA)