"Hay estudios que afirman que es peor hablar por celular que estar alcoholizado al manejar"
Alberto Silveyra, de la organización Luchemos por la Vida, dijo que tres de cada diez accidentes se producen por la distracción que provoca hablar y enviar mensajes de texto con el celular.
Viernes 25 de Abril de 2014
La organización Luchemos por la vida presentó un informe en el que afirma que tres de cada diez accidentes de tránsito ocurren por el uso de celular mientras se maneja. Además reflejan conclusiones acerca de que “es peor hablar por celular que estar alcoholizado mientras se maneja”.
En diálogo con el programa “El primero de la mañana” de La Ocho, Alberto Silveyra, de la citada ONG, dijo que miden el uso del celular “desde septiembre de 2007 cuando el 4,1 por ciento de los conductores particulares era el que lo utilizaba, y ya en septiembre de 2011, fue el 9,7 por ciento, un aumento más del doble. Es un problema creciente que se añade a los que ya tenemos”.
Igual aclaró que “es difícil determinar que un accidente ocurre por el celular, que en general funciona como un elemento de distracción”, siendo que en la mayoría de los casos que se determina como causante, tiene que haber un reconocimiento de la situación por parte del conductor.
Silveyra se refirió a la gravedad de leer y escribir mensajes de texto mientras se maneja, ya que se desvía la vista y las manos hacia la pantalla, en momento en el que toda la concentración debería estar apuntada a manejar.
“Muchas veces se lo ve de mano de conductores profesionales que conduce un colectivo y está mandando un mensaje, lo mismo los camiones de gran porte”, afirmó.
Y señaló otra situación que se suele advertir en las calles, cuando a veces los autos van muy despacio por el medio de la calle. “Eso llama la atención, y resulta que el problema es que está mandando mensajes o hablando por celular”.
En ese sentido señaló que si bien no hay datos, da la impresión que el problema “afecta a hombres y mujeres por igual. Es un tema de falta de control, una infracción”.
“El riesgo es muy grande, no es tanta la distracción visual de no mirar el camino, sino la alienación de estar con la cabeza en otro lado, en el mensaje que estoy mandando, en la noticia que estoy recibiendo”, agregó.
Respecto al manos libres recordó que “es lo mismo, la persona está con la cabeza en otro lado, y ya está comprobado que el cerebro humano no puede atender con igual intensidad dos actividades al mismo tiempo, o prioriza una u otra, y cuando se habla por celular se prioriza eso”.
Por último advirtió que los efectos negativos se asemejan a conducir alcoholizado. “En algunos países se han hecho estudios que han determinado que es peor todavía hablar por celular que estar sufriendo intoxicación alcohólica al máximo de lo permitido”.
“La única diferencia es que el alcohol se tarda varias horas en procesar, mientras que el celular en 30 segundos después o un minuto después que se acabó la comunicación volvemos a estar conectados con el manejo. Pero en sí, los efectos sobre la conducción, son peores”, concluyó.