Miércoles 24 de Mayo de 2023
El escritor japonés Haruki Murakami ganó el premio Princesa de Asturias de las Letras, para el que venía sonando como favorito desde hace años -al igual que para el Nobel de Literatura- según el fallo del jurado convocado este miércoles en la ciudad española de Oviedo, que fundamentó el reconocimiento en "la singularidad de su literatura, su alcance universal y su capacidad para conciliar la tradición japonesa y el legado de la cultura occidental".
El narrador se convirtió en un referente de la literatura contemporánea tras el éxito internacional logrado en 1987 con "Tokio blues" y ya cuenta con los prestigiosos Franz Kafka (2006), el Jerusalén (2009) y el Hans Christian Andersen de Literatura (2016), entre otros.
Los libros de Murakami han sido traducidos a más de 50 idiomas. Sus temas favoritos son la soledad y la alienación dentro del mundo contemporáneo, la pérdida y la sensación de vacío. Se dio a conocer con "Tokyo Blues" y a partir de ese momento se ubicó como uno de los autores posmodernos más influyentes, con continuas referencias pop en sus novelas y un universo a medio camino entre la realidad y el surrealismo.
Su obra se despliega en la novela, el ensayo, los relatos, que se destacan por su creatividad y estilo singular. El Premio Princesa de Asturias coincide con el lanzamiento en Japón de su nuevo libro, que tiene por nombre "The City and Its Uncertain Walls", después de haber estado 6 años sin publicar algo extraño en su carrera ya que siempre se ha caracterizado por ser un autor prolífico.
Murakami es el novelista japonés más leído de su generación, que ganó prácticamente todos los premios que se pueden ganar en Japón, entre ellos el mayor de todos, el premio Yomiuri. En el listado de los ganadores de los Princesa de Asturias de las Letras toma el relevo del dramaturgo Juan Mayorga.
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"No soy inteligente, ni arrogante, soy como mis lectores. Antes tenía un club de jazz y preparaba yo los cócteles y los bocadillos, nunca me propuse hacerme escritor, simplemente pasó. Es una especie de don del cielo, por así decirlo, y por eso creo que tengo que ser muy humilde. Incluso hoy en día, mi ideal como escritor de narrativa es juntar a Dostoievski y a Chandler en un mismo libro. Ésa es mi meta", dijo en la clásica entrevista publicada en The Paris Review en 2004.