Domingo 22 de Enero de 2012
Buzos italianos hallaron ayer el cadáver de una mujer en un pasillo del sector sumergido del buque encallado Costa Concordia, elevándose a 12 el número de muertos en el naufragio.
El capitán de guardacostas Cosimo Nicastro dijo que el cuerpo, que llevaba puesto el chaleco salvavidas, se encontraba en un corredor estrecho cerca de un punto de evacuación hacia la popa de la nave.
Nicastro dijo que el cadáver fue hallado durante una inspección especialmente riesgosa de un área de evacuación en la parte trasera del buque.
“El pasillo era muy estrecho, y se corría el riesgo de que las líneas de oxígeno de los buzos se enredasen” en objetos en el corredor, dijo Nicastro. Para permitir el ingreso de los buzos de la guardia costera, buzos de la armada italiana les precedieron, abriendo huecos con explosiones controladas para facilitar el paso, dijo.
La nacionalidad e identidad de la mujer no fueron reveladas por el momento.
Antes del hallazgo del cadáver, 21 personas habían sido reportadas como desaparecidas. Una de las mujeres en la lista es una tripulante peruana. Los demás son pasajeros.
Tres cadáveres fueron descubiertos en las aguas cerca del barco en las primeras horas tras el accidente. El resto de las víctimas han sido halladas dentro del Concordia, al parecer imposibilitadas de salir del barco en la caótica evacuación. Algunos sobrevivientes saltaron al agua y nadaron a la costa.
El cuerpo rescatado ayer fue transportado a Giglio, la isla frente a la cual el crucero se estrelló contra un arrecife y naufragó el 14 de enero. Hay 20 desaparecidos.
El Concordia chocó con un arrecife y encalló mientras los pasajeros cenaban, apenas dos horas después de haber zarpado de Civitavecchia, en el mar Tirreno. Costa Crociere dijo que el capitán, Francesco Schettino, se había desviado sin permiso de la ruta al parecer en un intento por navegar cerca de Giglio, una isla toscana, para impresionar a los pasajeros.
El personal de rescate sigue con las tareas de localización y salvamento. El jefe de la Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, designado comisario especial para gestionar la emergencia tras el naufragio, manifestó que no se ha fijado un plazo máximo para las tareas de búsqueda de los desaparecidos.
Los fiscales dicen que Schettino guió el barco a menos de 150 metros de la isla de Giglio para realizar una maniobra conocida como “saludo” a los habitantes de la isla. El oficial admitió haberse aproximado demasiado a la costa pero se ha negado a asumir toda la responsabilidad, diciendo que puede haber otros factores a tener en cuenta.
Schettino, de 52 años, dijo que inmediatamente después de impactar con la roca envío a dos de sus oficiales a la sala de máquinas para comprobar el estado del barco.
Tan pronto como se dio cuenta de la dimensión del daño, llamó a Roberto Ferrarini, director de operaciones de Costa Cruises. “Le dije: Me he metido en un lío, ha habido un impacto con el fondo del mar. Te estoy diciendo la verdad, pasamos por Giglio y hubo un impacto”, dijo Schettino.
“No puedo recordar cuántas veces lo llamé en la siguiente hora y cuarto. En cualquier caso, estoy seguro que informé a Ferrarini sobre todo en tiempo real”, dijo, añadiendo que había pedido a la compañía botes remolcadores y helicópteros.
Pero el presidente ejecutivo de Costa Cruises, Pier Luigi Foschi, aseguró ayer que Schettino retrasó las órdenes de SOS y evacuación y dio información falsa a la sede de la compañía.