Miércoles 01 de Octubre de 2008
Científicos presentaron en la ciudad de Mendoza los fósiles de un terópodo considerado el "eslabón perdido" en la evolución de los dinosaurios a aves por contar con un sistema de respiración similar al que poseen los pájaros.
Los paleontólogos Ricardo Martínez y Oscar Alcober, de la argentina Universidad Nacional de San Juan, y Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, destacaron que este es uno de "los descubrimientos más importantes de los últimos tiempos".
El dinosaurio fue hallado en 1996 en el cañadón Amarillo, cerca del río Colorado, en el departamento de Malargüe, en la provincia de Mendoza, cerca de la frontera con Neuquén.
El Aerosteon riocoloradensis, de unos diez metros de largo y cerca de una tonelada de peso, fue descubierto en formaciones rocosas de la era cretácica, de unos 85 millones de años de antigüedad. Su pariente más cercano en América del Norte, el Allosaurus, se extinguió millones de años antes y fue reemplazado por los tiranosaurus.
Martínez precisó que este es el "primer dinosaurio con evidencias claras acerca de la estrecha relación evolutiva entre terópodos (dinosaurios carnívoros) y aves". "Es un hallazgo importantísimo", destacó.
Según se descubrió en los doce años de investigaciones financiadas por la National Geographic Society y museos de la provincia de Mendoza, este dinosaurio contaba con un pulmón más pequeño y que no era flexible, rodeado por sacos que bombeaban aire.
Los fósiles evidenciaron que los huesos del Aerosteon contaban con pequeñas perforaciones conectadas con estas bolsas de aire, con una textura similar a la de las esponjas.
Martínez señaló que esta evolución inédita tiene varias explicaciones, ya que habría otorgado una mayor capacidad pulmonar, permitido que los dinosaurios pudieran crecer a tamaños mayores sin ser tan pesados y a la vez habrían podido regular mejor su temperatura al contar con "este sistema de aireación interno" que bombeaba mayores cantidades de oxígeno. "Millones de años más tarde dieron origen a las aves", afirmó.
De aproximadamente 10 metros de largo y con la zancada casi de un elefante, el Aerosteon puede haber usado un sistema de aire bajo la piel para liberarse del exceso de calor. l (DPA)