Hallan en Santa Cruz a una joven que había sido dada por secuestrada
La joven de 19 años  que había sido dada por secuestrada junto a su hija por “una red  de prostitución” fue encontrada en la ciudad santacruceña de Las Heras, adonde vivía junto a su pareja.

Viernes 03 de Septiembre de 2010

La joven de 19 años  que había sido dada por secuestrada junto a su hija por “una red  de prostitución” fue encontrada en la ciudad santacruceña de Las  Heras, adonde vivía junto a su pareja.

Ivana Soledad Pedraza fue hallada por personal de la División  Trata de la Policía Federal, en un operativo que se realizó por  orden del Juzgado Federal a cargo de Norberto Oyarbide, informó la  policía.

Tras varias horas de intensa búsqueda, el personal División  Trata de Personas de la Superintendencia de Investigaciones logró  encontrarlas sanas y salvas en la localidad de Las Heras, “a donde  se había ido junto a su hijita a rehacer su vida con su nueva  pareja”.

La denuncia de desaparición de la joven fue realizada por la  titular de la O.N.G. Madres de Constitución, Margarita Meira,  quien manifestó que el secuestro ocurrió cuando la joven iba a ser  entrevistada por la cadena BBC de Londres.

Pedraza, “de una adolescencia malograda, había sido obligada a  ejercer la prostitución contra su voluntad en diversos prostíbulos  de la zona de Plaza Constitución, a fines del año pasado cuando  logró huir de sus captores y encontró albergue en la mencionada  organización”, informó la policía.

A partir de la denuncia, detectives de la División Trata  ubicaron a la íntima amiga de Soledad, en Villa Zabaleta, quien  informó que ella “no aguantaba las presiones a las que era  sometida en el albergue”.

Esa amiga también manifestó que la joven ante la posibilidad  de reencauzar su vida sentimental, había viajado a la localidad de  Las Heras para reencontrarse con su actual pareja, donde fue  encontrada sana y salva junto a su hija, informó la policía.

Ante las autoridades policiales, “Soledad ratificó que logró  reencauzar su vida y la de su hija, que no soportaba los tratos  del albergue, y que si bien no guardaba rencor, agradecía lo que  habían hecho por ella, pero que nunca volvió a ser presa de la red  de prostitución que la había marginado”. (Télam)