Hallan restos, pero no rastros de víctimas ni explicaciones sobre la tragedia
Tres días después de la tragedia del Airbus A330-200 de Air France, sigue hoy sin haber certezas sobre las causas ni rastros de las víctimas, aunque se han encontrado restos de fuselaje esparcidos en el océano Atlántico. “Según la temperatura del agua y las corrientes marítimas, un cuerpo puede tardar hasta seis días en aparecer", explicó el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim.

Jueves 04 de Junio de 2009

Río de Janeiro/París.- Tres días después de la tragedia del Airbus A330-200 de Air France, sigue hoy sin haber certezas sobre las causas ni rastros de las víctimas, aunque se han encontrado restos de fuselaje esparcidos en el océano Atlántico.

“Según la temperatura del agua y las corrientes marítimas, un cuerpo puede tardar hasta seis días en aparecer. Serán rescatados solamente los que floten, porque es muy difícil encontrar cuerpos a 3.000 metros de profundidad”, explicó el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim.

El avión cayó con 228 personas a bordo en la noche del domingo durante un vuelo entre Río de Janeiro y París, por causas aún no establecidas.

Por lo pronto, mientras siguen las investigaciones y las tareas de búsqueda, las víctimas fueron rememoradas hoy en una ceremonia celebrada en la catedral Notre Dame, en París, a la que asistieron las más altas autoridades locales, incluyendo el presidente Nicolas Sarkozy.

La prensa difundió hoy un cronograma de los fallos sufridos por la aeronave antes de desplomarse. Según el “Jornal da Tarde” brasileño la primera advertencia apareció a las 02:10 GMT, diez minutos después de que los pilotos del avión hubiesen informado que pasaban por una zona de tormenta.

El texto de ese mensaje informaba que el piloto automático había sido desconectado, y que el avión estaba siendo comandado manualmente. Segundos después, la sede de Air France recibió otros dos mensajes automáticos, informando que el sistema “fly-by-wire”, esencial a la estabilidad del A330, estaba siendo operado a través del régimen de control “alternative law”, que entra en operación cuando hay fallos múltiples en los proveedores de electricidad.

Inmediatamente después los pilotos recibieron la advertencia de que también se había perdido el control “alternative law”, y una alarma sonó en la cabina.

A las 02:12 GMT, llegaron a la sede de Air France nuevos mensajes automáticos, advirtiendo sobre fallos en otros dos equipos, el Air Data Inertial Reference Unit (Adiru) y el Integrated Standby Instruments System (Isis), encargados de transmitir a los pilotos datos esenciales sobre velocidad en el aire, altitud y dirección de la aeronave.

Un minuto más tarde, nuevos alertas anunciaron fallos eléctricos en los sistemas PRIM1 y SEC1, que forman parte del ordenador principal de vuelo y controlan los “spoilers” de las alas. Según el reportaje, el A330 tiene equipos para suplir ese fallo, pero al parecer esos sistemas tampoco funcionaron.

El último mensaje automático, enviado a las 02:14 GMT, era un alerta de “cabin vertical speed”, lo que significa una pérdida de presurización y la entrada de aire externo en la aeronave. Según expertos consultados por el rotativo, ese alerta puede significar que ocurrió una pérdida súbita de presurización o indicar que, en ese momento, el avión ya se desplomaba en el Atlántico, cerrando los cuatro minutos de agonía.

“Esto fue una dramática marea de reportes de fallos”, comentó el experto alemán en aviación Heinrich Grossbongardt. Este escenario contradice las especulaciones sobre un atentado con bomba. En ese caso, con alta probabilidad los sistemas habrían colapsado todos juntos, opinó.

Aparentemente los pilotos quedaron inmersos en una situación meteorológica muy desfavorable, en una fuerte tormenta tropical. “Nadie vuela a propósito dentro de una tormenta”, expresó el experto.

El diario “Folha de Sao Paulo” publicó hoy que hubo modificaciones en el plan de vuelo original, que establecía que la aeronave debía subir de 35.000 a 37.000 pies (de 10.700 a 11.300 metros) tras pasar un punto ubicado a 565 kilómetros de la ciudad brasileña de Natal. Pero el último registro de los radares brasileños revela que la aeronave se mantuvo a 35.000 pies.

Según el rotativo, la subida a 37.000 pies había sido recomendada precisamente para evitar las fuertes tormentas en la región. La versión no fue confirmada por la Aeronáutica brasileña.

El ministro de Defensa de Brasil agregó otro argumento contra la hipótesis de bomba, al apuntar a una mancha de combustible de 20 kilómetros de extensión detectada por los equipos de búsqueda. “La existencia de la mancha de óleo podría indicar que no hubo una explosión. Si tenemos una mancha de óleo, eso significa que el óleo no fue quemado”.

En contraparte, citando a expertos no identificados, el diario francés “Le Figaro” dijo por su parte que la dispersión de los restos de la aeronave en el Atlántico podría apuntar a una explosión durante el vuelo. “Se pueden observar fragmentos en un área de más de 300 kilómetros”, remarcó el diario en su página web.

De acuerdo con expertos en aviación, también tras el atentado contra el avión de PanAm sobre Lockerbie en 1988 hubo un campo de fragmentos de varios cientos de kilómetros.

Air France había recibido pocos días antes de la tragedia una amenaza de bomba contra otro vuelo que se dirigía desde Sudamérica hacia Europa. El vuelo afectado fue una conexión desde Buenos Aires hacia París, el 27 de mayo, que finalmente partió tras comprobarse que se trataba de una falsa alarma.

El ministro francés de Transportes, Jean-Louis Borloo, declaró que no hay indicio de que se trate de un ataque terrorista, aunque reconoció que la tesis no se descarta por completo.

Las respuestas al misterio que rodea el accidente con el vuelo AF447 recién podrán ser encontradas si se recuperan las cajas negras de la aeronave, algo que el propio Jobim consideró una tarea “muy difícil”.

“Esta catástrofe aérea es la peor sufrida por este país”, indicó en París el director de la Oficina de Investigación y Análisis de Accidentes (BEA), Paul Louis Arslanian. “No podemos permitirnos especular. Debemos verificar todo”, sentenció.(DPA)