Hallan restos humanos en el Botánico de Buenos Aires
El Jardín Botánico porteño fue clausurado y dos de sus empleados detenidos, en el marco de una investigación por el hallazgo de restos humanos y el alquiler de ese predio para filmaciones, mientras el gobierno local removió de su cargo al director, Carlos Cosentino, informaron ayer fuentes policiales y oficiales.

Sábado 28 de Junio de 2008

El Jardín Botánico porteño fue clausurado y dos de sus empleados detenidos, en el marco de una investigación por el hallazgo de restos humanos y el alquiler de ese predio para filmaciones, mientras el gobierno local removió de su cargo al director, Carlos Cosentino, informaron ayer fuentes policiales y oficiales.

La clausura y las detenciones fueron dispuestas por la Justicia tras una denuncia contra Cosentino realizada por el subsecretario de Seguridad del Gobierno porteño, Matías Molinero, informó una fuente policial.

El gobierno de la ciudad removió de su cargo al funcionario luego que "se comprobó que bajo su gestión los dos empleados cometieron administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y malversación de caudales públicos y privados equiparables a públicos", se precisó.

Esta decisión surgió después de una investigación que reveló que en el Jardín Botánico se alquilaban parcelas para inhumar restos humanos y depositar cenizas de difuntos, además de facilitarlo para realizar filmaciones, a cambio de dinero.

El Ejecutivo porteño imputó a los dos empleados denunciados, al jefe del Area Operativa, Roberto Logiúdice, y su secretaria Graciela Baultrin, por el alquiler del predio para realizar filmaciones y sesiones fotográficas y el arrendamiento y venta de equipamiento del patrimonio histórico, como los bancos del lugar.

El procedimiento fue dispuesto por la jueza de Instrucción 47, Mónica Berdión de Crudo, en el marco de la causa por peculado y defraudación del erario público, por la que se detuvo ayer a Logiúdice, de 49 años, y a Baultrin, de 42.

Los hechos fueron denunciados en abril pasado por los entonces empleados del lugar Alberto Barrientos y Juan Marcos Neyra, quienes luego fueron removidos de sus puestos.