Miércoles 18 de Febrero de 2009
Una persona no identificada fue hallada muerta en un margen del río Tartagal, a unos 20 kilómetros de esa ciudad, con lo cual se convertiría en la primera víctima mortal del aluvión. En tanto toneladas de ayuda fueron enviadas desde todo el país, donadas por la población.
El cadáver fue divisado desde un helicóptero de Gendarmería Nacional, "a unos 20 kilómetros al este de Tartagal", explicó el comandante Fernando Acuña. El oficial, que integró la patrulla de Gendarmería que localizó el cuerpo, señaló que en el sobrevuelo no se pudo determinar su edad o sexo pero remarcó que estaba "enterrado" en el barro "a unos 25 o 30 metros de la margen del río. Dimos aviso a la Justicia, a bomberos y a rescatistas y ellos tienen que determinar cómo se realizará el rescate", aclaró. Los brigadistas buscan desde el día del aluvión a Rosa y Modesta Riveras, madre e hija de 59 y 72 años, que fueron vistas por vecinos cuando eran arrastradas junto a su casa por la corriente del río.
En tanto, la Red Solidaria calculó que hasta el momento unas 350 mil personas colaboraron con la campaña por Tartagal. A través de ese organismo se recibió la cantidad de alimentos necesaria para alimentar a unas 1450 familias afectadas por el fenómeno durante un período de 60 días, además de ropa y abrigo para dos años. "Sumando la ayuda que llegó a la Casa de Salta y la de Cáritas, las casi 10 mil familias damnificadas tendrían asegurado su alimento por seis meses", se informó en un comunicado. l (DYN)