Hallan en China una especie de dinosaurio que tenía cuatro alas
Científicos chinos han descubierto el fósil de un dinosaurio con cuatro alas y plumas que puede constituir el eslabón perdido en la transición de estos animales prehistóricos en su salto de la tierra a los cielos. El saurio de cuatro alas tiene el tamaño de una paloma. El animal tenía largas plumas en brazos y piernas.

Sábado 26 de Septiembre de 2009

Científicos chinos han descubierto el fósil de un dinosaurio con cuatro alas y plumas que puede constituir el eslabón perdido en la transición de estos animales prehistóricos en su salto de la tierra a los cielos.
  El saurio de cuatro alas tiene el tamaño de una paloma. El animal tenía largas plumas en brazos y piernas.
  Fue encontrado en China. Presenta claramente diez plumas largas y bien formadas en brazos y piernas.
  Según publicó ayer la revista científica Nature, este hallazgo permite comprender mejor la evolución original de las plumas en los antiguos pobladores de la tierra, un aspecto evolutivo poco conocido debido a la falta de fósiles bien conservados.
  La falta de información al respecto ha hecho que muchos paleontólogos pongan en duda que los dinosaurios con aspecto de ave sean los auténticos antepasados de los pájaros, ya que los restos en buen estado conocidos hasta ahora son de fecha muy tardía.
  Pero el Anchiomis huxleyi, nombre que han recibido los restos hallados en Liaoning, provincia del noreste de China, es un fósil excepcionalmente bien preservado, en el que ha quedado grabado un dinosaurio con largas plumas en las cuatro patas y en la cola.
  Esto sugiere, según el profesor Xing Xu, de la Academia China de Ciencia, que “pudo haber existido una fase en la que los dinosaurios tuvieron cuatro alas en su transición para convertirse en aves”.
  Inicialmente se pensó que el Anchiomis huxleyi fue un pájaro primitivo, pero una evaluación más exhaustiva del fósil reveló que debe asignarse a los Troodontidae, un grupo de dinosaurios estrechamente relacionados con la aves tal y como las conocemos hoy.
  El profesor Xing y su equipo dataron el fósil en el Jurásico tardío (hace entre unos 156 a 138 millones de años), lo que implica que se trata del dinosaurio con aspecto de pájaro más antiguo hasta la fecha.
  Es incluso más viejo que el Archaeopteryx, el primer ave del que tienen constancia los paleontólogos.
  Los Archaeopteryx se convirtieron en una de las tantas pruebas que confirmaron la evolución.

La primera polémica. El descubrimiento de los Archaeopteryx (o arqueópterix) en los yacimientos de Solnhofen (Alemania) en 1861 dispararon la polémica de los especialistas porque tales fósiles dieron la pauta de la relación entre los dinosaurios y las aves actuales, cuestión ampliamente aceptada ahora.
  Desde 1861 han aparecido unos diez fósiles de arqueópterix (hasta 1988), aunque algunos de ellos son muy incompletos.
  Algunos de esos especímenes fueron inicialmente clasificados como terópodos (un suborden de dinosaurios que vivieron hace unos 228 de años y hasta hace 65 millones de años), hasta que se observó en ellos la existencia de plumas.
  El primero que se halló consiste únicamente en una pluma y no se sabe con seguridad si pertenece al mismo género que el resto.
  Otros especímenes, como el de Berlín, preservan el esqueleto casi completo e impresiones muy detalladas de las plumas de las alas y el resto del cuerpo.
  Se conservaron en piedras calizas que se usaban para placas de impresión. La piedra se depositó en una laguna cálida y conservó en un gran estado una gran variedad de fósiles pertenecientes a animales como medusas, gusanos, peces y los propios arqueópterix.
  El primer espécimen completo fue anunciado en 1862, tres años después de que Charles Darwin publicara “El origen de las especies”.
  Sus parientes no avianos más cercanos son los velocirráptor. l (DPA)