Jueves 27 de Agosto de 2009
El juez decano de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Fayt, reclamó ayer al gobierno y al Congreso que "hagan lo que tengan que hacer" para frenar el avance de las drogas en el país, tras el fallo que despenalizó un caso de consumo personal y privado de marihuana.
El ministro del máximo tribunal defendió así la sentencia que declaró inconstitucional la aplicación de una sanción penal a un usuario de esa sustancia ilegal, frente a las fuertes críticas que surgieron desde anteayer de la Iglesia Católica y de amplios sectores de la política, principalmente opositores.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, respondió que el Poder Ejecutivo "practica" lo que reclamó el juez Fayt y puso como ejemplo que "no hubo ningún gobierno que detuviera a cabecillas del narcotráfico como éste ni que haya decomisado tanta droga como éste". "Yo abono lo que dice Fayt, hay que seguir trabajando en la guerra despiadada contra el narcotráfico", dijo Fernández.
Despertar conciencias. "Lo hemos dicho todo, ahora que la conciencia del pueblo se despierte y el Ejecutivo haga lo que tiene que hacer y el Congreso también, la Corte ha hecho su parte", afirmó Fayt ayer en una conferencia de prensa frente a la puerta de su casa.
Si bien el juez decano de la Corte aclaró que él y sus pares acordaron "no decir una palabra más", advirtió que los poderes deben tomar medidas para asistir a las personas afectadas por la adicción a los estupefacientes y el combate al narcotráfico.
El juez consideró conveniente que en momentos en que el gobierno destina "millones de pesos" al fútbol, debería otorgar sumas similares para "entidades intermedias" que contengan y recuperen a las personas adictas a las drogas. "No hay camas en ningún hospital para adictos" pero sí "hay dinero para el fútbol", se quejó, aunque reconoció que el fallo "debe discutirse" porque generó "opiniones a favor y en contra".
Una de las primeras voces que se alzó contra la sentencia fue la del obispo Jorge Lozano, responsable de la Comisión Nacional para la Pastoral de las Adicciones, quien advirtió que la decisión de los jueces "puede leerse como que «todo está bien» y ese es un mensaje contradictorio, perjudicial".
En un nuevo comunicado, la Iglesia advirtió: "En este momento, donde la pobreza y la exclusión angustian a nuestra gente y en especial a los más humildes, medidas que puedan facilitar el consumo (de drogas) generan confusión y aparecen como a destiempo, desenfocadas de la realidad social".
A las críticas al fallo también se sumaron las del gobernador de la Rioja, Luis Beder Herrera, y del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, mientras que el mandatario bonaerense, Daniel Scioli, se mostró a favor de la sentencia. l (DyN)