Viernes 01 de Mayo de 2009
Buenos Aires.- La ministra de Salud, Graciela Ocaña, afirmó esta noche que ante un eventual ingreso del virus de la gripe A (influenza porcina) al país “no hay que entrar en pánico, hay que estar ocupados, no preocupados, y seguir con las medidas preventivas”.
Al verificar el funcionamiento de una cámara termográfica que mide la temperatura corporal en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery, la titular de la cartera de Salud de la Nación aseguró que “lo importante es tomar todas las medidas para que no entre el virus, como sí lo esta haciendo en otros países”.
“Estamos entrando en el invierno, una etapa en la que la gripe es muy común como enfermedad estacional, por eso hay que volver a los consejos de los abuela para evitar contagiarse”, señaló la ministra.
Entre ellos enumeró “taparse la boca al toser o estornudar, no con la mano sino con un pañuelo descartable y, si no se lo tiene, tapándose con el codo, lavarse las manos en forma reiterada, cuidar la limpieza de la cocina y de los baños, los objetos compartidos, los juguetes de los chicos y el teléfono, que es un foco de propagación” de virus.
Además, Ocaña precisó que “no estamos recomendando el uso de barbijo porque no hay circulación del virus de la gripe A salvo en los aeropuertos, donde hay personas que pueden estar en contacto con viajeros que vienen de zonas de riesgo”.
La ministra anunció que mañana se desplegará un hospital de campaña en la zona del espigón internacional del aeropuerto de Ezeiza y que también se instalará otra cámara termográfica en la terminal de la empresa que realiza viajes al Uruguay por ferry“, en la zona portuaria de la Capital Federal.
Los argentinos que estaban varados en México y serán traídos en dos vuelos aportados por el gobierno nacional. “Viajarán médicos de Sanidad de Fronteras y luego se les realizarán los controles habituales, mientras que el Ministerio hará un seguimiento especial” si es necesario, precisó Ocaña.
Por su parte, el subsecretario de Fiscalización, Ignacio Vélez, señaló que “la terminal A de Ezeiza fue declarada de alto riesgo y la B de mediano riesgo” y que “todos los vuelos que vengan desde México y lleguen a Buenos Aires haciendo escala en otro país, serán derivados a la terminal B”.
“En estos controles participa activamente Migraciones, que revisa los pasajes y controla si los pasajeros estuvieron en los últimos días en alguna zona de riesgo”, detalló el funcionario. (Télam)