Miércoles 20 de Agosto de 2008
El cura Julio César Grassi enfrentó ayer su primer día del juicio por abuso de menores exigiéndole al tribunal que anule todo el debate porque, dijo, la acusación está basada en pruebas "inventadas", mientras la querella anticipó que podría pedir hasta 24 años de cárcel para el sacerdote.
Grassi aseguró que declarará durante cinco días ante los jueces para dar su versión, y aseguró que está "tranquilo" y "con mucha convicción", pese a que (sostuvo) "hay un prejuzgamiento" en su contra. "Tenemos que demostrar la inocencia cuando tiene que ser al revés: los que acusan tienen que demostrar lo que están imputando", añadió.
Ante el planteo, los jueces del Tribunal Oral 1 de Morón pasaron a un cuarto intermedio hasta hoy para decidir si avanzan con el juicio contra el sacerdote, pero la querella confió en que Grassi deberá seguir sentado en el banquillo.
Sesión expeditiva. La esperada primera jornada del juicio, que se había suspendido numerosas veces, duró ayer una hora y media. Sin público, los jueces Luis Anduela, Jorge Carrera y Mario Gómez dieron inicio al debate pero escucharon el planteo de nulidad del proceso por violaciones al derecho de defensa durante la instrucción.
La defensa puso como ejemplo que a Grassi lo estarían acusando de 10 hechos y sólo se describirían nueve de esos episodios.
"Hicimos este planteo porque es la oportunidad para hacerlo, pero la defensa no lo planteó como una maniobra dilatoria, como se dijo por ahí. Queremos que se haga todo el debate y se resuelva al momento de la sentencia", dijeron los defensores de Grassi.
En tanto, el cura dijo antes de entrar a los tribunales de Morón que "esta es una causa armada por Telenoche Investiga. La periodista Miriam Lewin lamentablemente inventó pruebas y eso lo voy a demostrar en el juicio".
El abogado Juan Pablo Gallego, portavoz de los querellantes en el debate, advirtió que Grassi, "pese a decir que quiere el juicio, se ha ocupado de dilatarlo y hasta simula no estar acusado, porque actúa como si fuera un testigo, acusando a terceros".
Aunque recién se está en la parte preliminar, Gallego aseguró que "por el concurso de delitos estaremos ante un pedido de 24 años de prisión efectiva".
Y aprovechó para quejarse de que el tribunal haya aceptado llamar como testigos a "400 personas", entre ellas "gente que lo conoce a Grassi de la infancia y hasta gente de la farándula" porque (dijo) esto redunda en "un proceso sobredimensionado y más largo de lo necesario".
Más tranquilo, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, celebró que al menos "el juicio haya comenzado porque ya es un logro de primer nivel", tras recordar que "hace seis años, cuando esto empezó, decían que no iba a pasar nada, que lo iban a sobreseer, y después de seis años batallando hoy estamos acá en el comienzo del proceso oral".
La Fiscalía y la querella esperan demostrar que Grassi se habría aprovechado de "Gabriel", "Ezequiel" y "Luciano", tres adolescentes que iban a la Fundación Felices Los Niños que formularon las denuncias, y pedirá por ello la pena máxima para el sacerdote bajo los cargos de "abuso deshonesto agravado y reiterado en concurso ideal con corrupción de menores agravada sobre tres menores".
El 23 de octubre de 2002 el programa Telenoche Investiga (TI) difundió un informe en el que el menor "Gabriel" afirmaba que había sido abusado por el cura cuando él asistía a la Fundación.
Seis años después. Otro testimonio, el de "Ezequiel", reforzó las sospechas sobre el cura.
Buscado por la policía, Grassi se entregó el 24 de octubre de 2002 y casi un mes después la jueza Mónica López Osornio lo procesó pero con libertad vigilada.
En medio de la tramitación de la causa hubo acusaciones de extorsión de Grassi y del supuesto "apriete" a una de las víctimas, en un incidente que llevó a denunciar al asesor de Grassi, Miguel Angel Pierri, y a dos jueces de menores.
La causa tuvo ramificaciones y hasta se abrió un expediente en Santa Cruz para establecer si durante una misión pastoral de la Fundación el cura habría abusado de un joven conocido como "Luciano" en el Gimnasio Municipal El Calafate, en 2000, según lo relataron dos chicos del grupo.
"Luciano" desmintió en la Justicia de esa provincia, en 2003, haber sido abusado, pero en julio de 2006 se presentó en la Fiscalía de Morón para desdecirse y sostener que los presuntos avances sexuales del cura ocurrieron en Buenos Aires, a raíz de lo cual se sumó a la acusación. l (DyN)