Miércoles 10 de Septiembre de 2008
El cura Julio César Grassi, acusado de abuso sexual y corrupción de menores, negó ayer todos los hechos que se le imputan y volvió a referirse a las situaciones que originaron la causa, aunque incurrió en contradicciones cuando quiso explicar la forma en que se "armaron" los testimonios.
El religioso contestó todas las preguntas que le formuló el fiscal Alejandro Varela y dijo que hará lo mismo hoy ante los abogados querellantes Sergio Piris, Jorge Calcagno y Juan Pablo Gallego, en ese orden.
Grassi contestó por primera vez a los fiscales preguntas acerca de los 17 casos de abuso sexual y corrupción de menores por el que está siendo juzgado, pero negó todos los hechos, aunque no quiso entrar en detalles, porque aseguró que las situaciones de abuso "le dan asco".
No obstante tuvo que responder a los fiscales preguntas acerca de su sexualidad, donde se lo vio "nervioso e incómodo", aseguraron fuentes judiciales.
Al salir de los Tribunales de Morón, el cura recalcó que su inocencia "le sale por los poros" y que no tiene nada que ocultar.
El religioso destacó que "fue toda una serie de situaciones concatenadas que dieron como resultado una suma de elementos que fueron llevando a que esta causa haya sido posible", dijo Grassi.
El religioso dijo, además, que "soy inocente por lo que todos los hechos que me endilguen los voy a rechazar, porque son una mentira, un invento, la inocencia no se demuestra por un problema de matemáticas, se siente cuando uno habla" y añadió "delante de los jueces está pasando toda la realidad espero que la vean bien". (Télam)