Jueves 26 de Enero de 2023
Graciela Sosa, la mamá de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes y patadas a la salida de un boliche en la madrugada del 18 de enero de 2020, pidió la palabra en el inicio de la segunda jornada de los alegatos en la que la defensa de los ocho acusados presentó sus propios argumentos.
"Nunca pensé que estaría en este lugar. Siempre pensé que algún día mi hijo se recibiría y estaría viendo cómo él defendería a la gente, pero nunca estar presenciando el asesinato de mi hijo", dijo Graciela Sosa, cuya intervención fue habilitada por la presidente del tribunal, la jueza María Claudia Castro.
Graciela Sosa habló antes que la defensa expusiera su alegato y un día después de que tanto los fiscales como la querella, es decir los abogados que representan a ella y su esposo, Silvino Báez, pidieran perpetua para los ocho acusados por la muerte de Fernando. El argumento de ambas partes para pedir la pena máxima es que los imputados cometieron un crimen premeditado y alevoso.
"Nunca me atreví a mirar los videos y acá los vi reiteradas veces. Me costó horrores ver la forma cómo asesinaron a mi hijo", agregó Graciela Sosa tomando temblorosamente el micrófono, sostenida por el abrazo de su esposo Silvino.
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"Es una angustia impresionante ver cómo asesinaban a mi hijo, cómo levantaba su mano implorando piedad mientras le seguían dando patadas tras patadas. Mientras miraba eso tenía esa sensación de como madre tirarme sobre él para poder ayudarlo y que esas patadas fueran para mí, porque yo daría la vida por mi hijo, un chico bueno, decente que nunca creyó en la maldad", subrayó
"Solo pido justicia por mi hijo, quiero que paguen lo que le hicieron, no le tuvieron piedad. Solo deseo justicia", cerró la mujer, quien un día antes había anticipado en algunas entrevistas que hablaría en la jornada final de las audiencias del juicio por el crimen de su hijo.