Gracias al Papa, un niño argentino yace en el Vaticano
Antes de morir de cáncer en 2013, Tomasito le pidió a su mamá ser sepultado cerca de donde vive Francisco. El Pontífice lo permitió y ahora se supo

Sábado 07 de Diciembre de 2019

Las cenizas de Tomás, un chico argentino de 11 años que murió a causa de un cáncer, se encuentran en el cementerio alemán del Vaticano, a pocos metros de la residencia del pontífice, a raíz de un pedido expreso del menor de edad. Según la historia que recoge el diario italiano La Stampa el propio Papa Francisco lo habría confirmado, describiendo la vida de “Tomasito como una fuente de amor y calor”.

   El diario de Turín cuenta que las cenizas del niño argentino se encuentran en el cementerio alemán del Vaticano desde 2015, después de que Francisco pidiera los permisos necesarios para su traslado desde Buenos Aires al camposanto. Pero recién ahora trascendió la historia. El relato del diario cuenta que el niño era sobrino de la secretaria del vicario general del Arzobispado de Buenos Aires, Monseñor Joaquín Mariano Sucunza, y llegó a conocer a Jorge Bergoglio cuando éste era arzobispo de la capital argentina.

   “Lo único que quería es estar cerca de mí, que lo enterrasen en el Vaticano”, aseguró el Papa a La Stampa, que informó que el niño habría expresado como último deseo poder ser enterrado cerca del Papa argentino, a quien admiraba. Los restos del pequeño se encuentran en el Cementerio Teutónico, dentro de los muros vaticanos, donde una vez estuvo el llamado Circo de Nerón, lugar de martirio de muchos de los primeros cristianos, y que posteriormente pasó a ser propiedad de una fundación alemana.

   En tanto, la mamá del niño niño argentino dialogó con el portal web Aleteia. La publicación católica conversó con Macarena Bella, de 36 años, madre del pequeño, que se encuentra sepultado, desde febrero 2015, en el antiguo cementerio teutónico del Vaticano, ubicado a unos pasos de la residencia de Santa Marta, donde vive Francisco. En la última recaída de su enfermedad, en el 2012, cuando se enferma definitivamente, el chico le dice a su madre que quería que su cenizas fueran llevadas al Vaticano, cerca de San Pedro. Al año siguiente Tomás fallece. Dos años más tarde, sus restos llegan al Vaticano. “En ese momento, el Papa Francisco saca una foto de Tomás que tenía en su bolsillo, y subrayó que era un momento especial recibir las cenizas de Tomás”, contó a Aleteia Macarena, al rememorar el encuentro que tuvo en Santa Marta en 2015 con “el Padre Bergolio”, cuando le entregó las cenizas de su pequeño hijo. “Nos dijo que Tomás es su ángel, que él lo cuida siempre, reza por él. El dice esto todo el tiempo, creo que la tumba de Tomás es visible desde su ventana”, afirmó la mujer. Aleteia también entrevistó a monseñor Joaquín Mariano Sucunza, hoy obispo auxiliar de Buenos Aires y amigo de Tomás. “La tía de Tomás es secretaria mía, aquí de la Curia, desde hace muchos años, incluso antes de que yo asumiese mi tarea, cuando Bergoglio era arzobispo. Ella es la secretaria del Vicario General. Entones vino la enfermedad de este chico que haciendo su primera comunión manifestó su deseo de ser enterrado en Roma al lado del Papa”, explicó Sucunza. “Y la madre le prometió que sí, que se quedara tranquilo. Así fue que él murió el 20 de julio de 2013”, relató el prelado a Aleteia. El Papa fue elegido y asumió el pontificado en marzo de 2013. “Después, Francisco le ayudó a la madre, porque ella no quería desistir de la promesa que le había hecho a su hijo fallecido. Los tramites fueron muy engorrosos, pero lo que parecía imposible fue posible, gracias a la sensibilidad del Santo Padre”, explicó Sucunza.