Martes 22 de Julio de 2014
Un albañil de 60 años ebrio le pegó una trompada al intendente de la ciudad de San Miguel de Tucumán, durante la Fiesta del Vino Patero, que se celebró en la localidad de Amaicha del Valle.
Oscar González, el albañil de 60 años que fue detenido anteayer tras pegarle una trompada al intendente de la capital de Tucumán, Domingo Amaya, declaró ayer ante una fiscalía de los tribunales de la ciudad de Monteros, en el sur de la provincia.
La agresión a Amaya ocurrió en el pueblo de Amaicha del Valle, a 165 kilómetros de la capital provincial, durante la celebración de la XV Fiesta del Vino Patero y la Mistela, de la que el intendente había sido nombrado padrino.
"El hombre estaba muy ebrio, por ese motivo después de la agresión intervino la Policía y se lo llevó a la comisaría. Se lo consultó a la fiscalía, que aconsejó aprehenderlo", dijo a una radio local el comisario Guido Salas, jefe de la Unidad Regional Oeste de la Policía de Tucumán, en referencia al agresor González, quien es vecino de Amaicha.
Sin palabras. Según testigos del hecho, González se acercó Amaya en medio de la fiesta y, sin mediar palabras, le encajó un puñetazo en la nariz. Desconcertado, el intendente solo atinó a preguntar: "¡Eh!, ¿pero por qué me pegás?".
Horas más tarde, Amaya expresó que "la agresión inesperada y traicionera que sufrí por parte de un desconocido en el pueblo de Amaicha del Valle no hace más que reafirmar mi convicción de seguir al frente de la lucha en contra de todos los flagelos que padecemos los tucumanos".
Sin embargo, tanto el intendente como sus colaboradores evitaron vincular el hecho con la interna del peronismo local, en la que Amaya pretende posicionarse como una alternativa a los candidatos que eventualmente apoye el gobernador José Alperovich.