García Aliverti declaró que entró "en estado de shok" tras atropellar y matar al vigilador
El hijo de Eduardo Aliverti intentó explicar así la razón por la cual durante 17 kilómetros llevó en su auto el cuerpo de un vigilador al que había atropellado en Panamericana.

Jueves 02 de Mayo de 2013

 

Pablo García Aliverti, hijo del  periodista y locutor Eduardo Aliverti, aseguró hoy que entró en estado de shock tras atropellar y matar con su auto al vigilador Reynaldo Rodas, al prestar declaración indagatoria ante la fiscal de la causa.
 
El contenido de la declaración del joven en la Fiscalía de Pilar fue revelado por el abogado de la familia Rodas, Alberto Domínguez.
 
El letrado dijo que García Aliverti sostuvo que en medio del trance “tuvo un momento de lucidez” que le permitió detenerse en el peaje de la Autopista Panamericana para pedir ayuda.
 
De acuerdo con el abogado, ante la fiscal María Inés Domínguez, el acusado sostuvo que no se bajo del auto durante 20 minutos, una vez detenido en el peaje con el cuerpo de Rodas en el asiento el acompañante, tal cual se mostró en un video que se difundió el lunes pasado, porque estaba “esperando una orden”.
 
Esta mañana, al salir de su departamento del barrio porteño de Balvanera, García Aliverti, al que se le vio afeitado y con semblante serio, sólo adelantó a la prensa su voluntad de declarar.
 
“Primero voy a hablar con la Justicia y después con los  medios”, se limitó a adelantar ante los periodistas presentes.
 
El joven también confirmó que habló con la familia de  Reynaldo Rodas, el vigilador atropellado, aunque no reveló el  contenido de la conversación.
 
A las 9:30, la misma hora a la que había sido citado, García  Aliverti ingresó a la fiscalía de Pilar, sin hacer declaraciones,  y en medio de un operativo que involucró a 30 policías.
 
En los últimos días había trascendido que la fiscal Domínguez contemplaba la posibilidad de agravar la situación del imputado, al pasarla de “homicidio culposo” a “homicidio culposo con dolo eventual”, contemplado para conductores ebrios que causan accidentes mortales.
 
El abogado Domínguez dijo que Garcia Aliverti se comunicó con un hermano del vigilador y aseguró que en esa oportunidad fue “muy desubicado”, porque acusó a los allegados de la víctima de “decir mentiras”.
 
La viuda de Rodas, Catalina Ramírez, reclama casi un millón y  medio de pesos de indemnización en concepto de lucro cesante,  expectativa de vida y daños psicológico y moral, según trascendió.
 
El hecho ocurrió el pasado 17 de febrero, cuando García, de  28 años, circulaba con su Peugeot 504 y atropelló a Rodas, de 53, quien se trasladaba a bordo de una bicicleta por la Panamericana, a la altura del kilómetro 52, en Pilar.
 
La víctima se dirigía rumbo a su trabajo como vigilador privado en el country Mapuche.
 
Desde ese lugar, el hijo del periodista llevó a lo largo de 17 kilómetros el cuerpo de Rodas incrustado en el asiento del acompañante, a donde llegó a través del parabrisas roto de su Peugeot 504, y al arribar al peaje de Pablo Nogués avisó que traía un atropellado.
 
Luego de que se constató que el hombre estaba muerto, se le hizo el test de alcoholemia al conductor que arrojó un resultado positivo, con 1,45 gramos de alcohol en sangre, cerca de tres veces más que máximo permitido de 0,5 gramos.
 
El lunes pasado se difundió el video del momento en el que  Garcia Aliverti llegaba al peaje con el cadáver de Rodas en el  asiento del acompañante.
 
Una situación llamativa es que el conductor no se movió de su  asiento durante 20 minutos con el cuerpo del vigilador a su lado,  mientras se movilizaban los empleados de la concesionaria de la  autopista y la Policía.