Miércoles 18 de Enero de 2012
Francesco Schettino, el capitán del Costa Concordia que huyó del crucero abandonando a su suerte a miles de pasajeros, se convirtió en el hombre más odiado de Italia. Y quedó demostrado en las remeras que empezaron a venderse a través de internet en las que aparece la frase que un colega le disparó al enteraarse que había abandonado el navío: "Vada a bordo, cazzo" (Vuelva a bordo, carajo).
Durante las conversaciones telefónica con Gregorio de Falco, capitán que coordinó desde tierra las labores de rescate, queda evidenciado que el comandante mentía cuando aseguraba estar en el barco ayudando a los turistas cuando en realidad ya estaba a salvo en la costa, después de "caer en un bote salvavidas".
De Falco sabía perfectamente que Schettino no estaba diciendo la verdad, por eso le ordenó «volver al barco» a lo que el capitán del Concordia contestó con un perezoso vale» para después admitir que «era imposible volver a subir al barco».
Finalmente, el capitán de Livorno le gitó un «Vuelva a bordo, coño»(«Vada a bordo, cazzo»), frase que se ha convertido en todo un lema en Italia, ensalzando al figura de De Falco y ridiculizando la de Francesco Schettino, quien se encuentra en arresto domiciliario.
Es por esto que en Internet hay ya quien vende, a 12,90 euros, camisetas con la frase más celebrada ayer en la red: «Vuelva a bordo, coño». En Twitter se ha colocado en el primer puesto en la clasificación de los hashtag más usados.