"Fueron siete años durísimos", dijo Carrera, liberado por la Masacre de Pompeya
Carrera había sido condenado a treinta años de prisión pero la Corte Suprema anuló el fallo. Fernando Carrera asegura que la policía armó el caso "con la connivencia de un sector sucio" de la Justicia.

Miércoles 06 de Junio de 2012

Buenos Aires.- Fernando Carrera, liberado hoy luego de más de siete años de prisión tras ser condenado por la denominada Masacre de Pompeya, dijo que recibió con “muchísima alegría y un poco de sorpresa” la decisión judicial que le permitió dejar el penal de Marcos Paz.

Carrera resaltó que fue víctima de una causa “armada” por la policía, que contó “con la connivencia de un sector sucio de la Justicia” y la repercusión de “la prensa ateniéndose a la versión” dada por la fuerza de seguridad.

“Fueron siete años de lucha, durísimos, lejos de los míos y de todo. Pero la lucha desde fuera también fue muy grande para lograr esto”, indicó Carrera en una conferencia de prensa junto a sus abogados, el cineasta Enrique Piñeyro y la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas.

Carrera había sido condenado en 2005 a 30 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal 14, cuyos integrantes, los mismos que dictaron sentencia, firmaron hoy la excarcelación que se concretó pasadas las 16.

La determinación de los jueces se conoció un día después de que la Corte Suprema de Justicia dispuso en un fallo revisar todo el proceso que terminó con la pena.

“No esperaba que el mismo tribunal que me dio 30 años de prisión hoy dictara la excarcelación, pero se ajustó a derecho y estoy feliz de estar en libertad”, agregó Carrera, quien mostró “muchas ganas” de estar con sus hijos.

Al respecto, señaló que empezó a considerar que “se empezaba a hacer justicia” cuando en marzo último, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, revocó el sobreseimiento administrativo que había favorecido a ocho policías involucrados en el hecho.

“Quiero agradecer a todos los que hicieron posible esto. A Norita, que nos bancó desde el primer momento”, reconoció Carrera a Cortiñas, la Madre de Plaza de Mayo, quien lo tomó de la mano.

Cortiñas comentó que los “horrores” cometidos en la causa judicial y en la instrucción policial “no pueden quedar así”.

“Una persona no puede quedar siete años en una cárcel, con el deterioro que sufrió su familia. Su esposo y sus hijos lo acompañaron y creyeron en él. Es una gran satisfacción para mí”, señaló Cortiñas.

Por su parte, aseguró que su liberación no hubiera sido posible sin la difusión que tomó el caso a partir del filme “The Rati Horror Show”, realizada por Pineyro.

“Es difícil que la Corte Suprema trate delitos comunes. Esta película fue un gran aporte para que eligiera tratar el caso”, sostuvo.

Y agregó: “Hay mucha gente que está en la cárcel, en la misma situación que yo, y no tiene la posibilidad de una película”.

Un confuso episodio

La Corte Suprema de Justicia de la Nación anuló la condena a 30 años de cárcel de Fernando Carrera, preso desde hace siete años por la denominada "Masacre de Pompeya", un confuso episodio ocurrido en el verano de 2005 en el que el acusado supuestamente robó, huyó y atropelló y mató a tres personas.

La sospecha de una "causa armada" por efectivos policiales basó en gran parte el fallo de la Corte, que con el voto coincidente de cuatro de sus cinco ministros presentes, entendió que la sentencia carecía de fundamentos y remitió las actuaciones al tribunal de origen, la Cámara de Casación Penal, para que dicte un nuevo fallo.

Carrera llevaba hasta ayer y desde hace 17 días una huelga de hambre, que levantó a media tarde tras conocer la resolución de la Corte. Se especulaba con que recuperara la libertad de inmediato,Lleva siete años preso sin condena firme, un plazo largamente excedido de los tres años como máximo que contemplan la ley y los tratados internacionales en materia de derechos humanos incorporados a la Constitución.

La denominada "Masacre de Pompeya" saltó a luz pública de manera masiva a través del film del ex piloto aeronáutico y cineasta Piñeyro, quien se convirtió en una suerte de cuestionador público del fallo del tribunal que sentenció a Carrera.

Todo ocurrió el 25 de enero de 2005, cuando el auto que lo tenía al volante a Carrera arrolló a cinco personas que estaban cruzando la avenida Sáenz de Buenos Aires: dos mujeres y el hijo de una de ella murieron.

Se creía que el vehículo había sido robado momentos antes y que Carrera escapaba de la policía tras un raid delictivo.

Carrera fue detenido inconsciente, con nueve proyectiles en el cuerpo disparados por los efectivos. Cuando enfrentó el juicio aseguró que era inocente, pero el Tribunal Oral en lo Criminal 14 lo condenó a 30 años de cárcel. El fallo fue confirmado en Casación.

El joven acusado sostuvo en todo momento que lo confundieron con un asaltante, que la policía le disparó en la cara dejándolo inconsciente y que al circular en ese estado con su automóvil mató a tres personas e hirió a varios transeúntes. El Tribunal Oral desestimó su versión y la calificó de "insólita".

En cambio ayer la Suprema Corte atendió su reclamo: "Esta Corte entiende que asiste razón al recurrente en cuanto alega que el tribunal no efectuó una revisión integral, exhaustiva y amplia del fallo condenatorio ya que, a la luz de las constancias de la causa, se corrobora que omitió analizar en forma debida los agravios", dijeron los jueces Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni.

Según ese voto coincidente (sólo Enrique Petracchi votó en disidencia), la Cámara de Casación, como revisor de la sentencia del TOC a 30 años de cárcel, "no trató de modo suficiente y acabado los argumentos planteados por la defensa contra la condena con base en los elementos probatorios".

"El fallo recurrido carece de la debida fundamentación", dijeron los jueces.

Carrera fue condenado porque —presuntamente— tras asaltar con un secuaz a un empresario habría emprendido la fuga por Pompeya.

Según la versión oficial, su supuesto cómplice se bajó del auto y se llevó el botín pero Carrera siguió escapando con un arma, con la cual se tiroteó con la policía.