Fue inhumado Agustín Irustia, uno de los chicos muertos en Villa Gesell
Desastre. San Luis, de donde era oriundo el adolescente que sufrió las consecuencias fatales de la caída de un rayo, sigue conmovida.

Domingo 12 de Enero de 2014

La angustia por la tragedia en Villa Gesell, donde el jueves último murieron cuatro personas por la caída de un rayo, se trasladó ayer a San Luis, de donde eran oriundas dos de las víctimas, Agustín Irustia (17 años) y Priscila Ochoa (16).

El suceso fatal que terminó con la vida de cuatro personas y dejó a 21 con heridas de diversa consideración ocurrió el jueves a la tarde en las carpas 4 y 5 del balneario Afrika, de calle 123 y el Pasaje Costanera Sur, a seis cuadras del muelle de pescadores y a unas quince del centro de Villa Gesell.

La nómina de víctimas fatales se completa con Nicolás Elena, de 19 años, oriundo de la ciudad bonaerense de 9 de Julio, y Gabriel Rodríguez, de 20, de la localidad bonaerense de Henderson, cuyos restos fueron inhumados anteayer en un cementerio de la ciudad ubicada a 400 kilómetros de la Capital Federal.

En San Luis, pasado el mediodía, los restos de Agustín fueron sepultados en la localidad de Potrero de los Funes. Unas doscientas personas entre las que estaban familiares, amigos, compañeros del colegio y del club Lafinur, donde el joven jugaba al voley, se reunieron en el cementerio Parque de la Quebrada para darle su último adiós. Hasta ese momento, durante toda la noche, el cuerpo había sido velado por sus íntimos y allegados.

El cuerpo del adolescente, en compañía de su familia, había llegado anteanoche al aeropuerto de la ciudad de San Luis, a las 20.20, en un avión sanitario dispuesto por la provincia.

El cortejo partió pasadas las 11 de la sala velatoria con destino primero al Club Atletico Lafinur, ubicado en el centro de la ciudad, en donde el joven había forjado una prometedora carrera como jugador de vóley y había conseguido un contrato en la A-2, como refuerzo en el Club de Tortuguitas de Buenos Aires.

En las puertas del club su padre, Fabio Irustia, presidente de la Federación Sanluiseña de Voley, lloraba sin consuelo preguntándose "¿Por qué no me tocó a mí (el rayo) que estaba a pocos centímetros de mi hijo?".

El cortejo continuó minutos después, acompañado por una caravana de unos 30 vehículos que lo acompañaron a su última morada, en dependencias del cementerio de Potrero de los Funes, a 24 kilómetros de la ciudad capital.

La coordinadora de Política Sanitaria, Claudia Spagnuolo quien, junto con el vicegobernador de San Luis Jorge Díaz, estuvo presente cuando llegó el helicóptero que trasladaba los restos de Irustia, informó que el hermano menor de Agustín, de nueve años, sufre traumatismo ocular en el ojo izquierdo y el diagnóstico es queratitis (lesión de la conjuntiva).

"Posiblemente tenga una lesión de retina que estamos estudiando", dijo, en tanto "su mamá, Marcela García, tuvo un esguince de tobillo y presenta lesiones en la piel a causa de las irradiaciones provocadas por el rayo", agregó.

Asimismo Diaz señaló que desde el gobierno provincial continua el seguimiento de la evolución de Salma Ochoa, quien está internada en la ciudad de Mar del Plata, y es hermana de Priscila.

"Salma Ochoa continúa internada en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata a causa de una insuficiencia respiratoria", sostuvo Spagnuolo, aunque aclaró que se encuentra "estable" y los estudios realizados fueron "mejores que a la hora del ingreso", aunque "tiene para 48 horas más de internación".

En tanto, los restos de Priscila Ochoa, prima de Agustín, que murió anteayer en el hospital Arturo Illia de Villa Gesell, arribaron ayer por vía terrestre. El gobierno puntano decretó duelo provincial por tres días a raíz de la muerte de los dos jóvenes.

 

Heridos. Aún quedan internadas varios heridos. Ayer fue dado de alta Carlos Prestera, de 51 años, quien se recuperó de los fuertes dolores que padeció tras la caída del rayo.

El intendente de Villa Gesell, Jorge Rodríguez Erneta, precisó que continúa internada en una sala de terapia intensiva Laura Blanco, de 44 años, quien "va mejorando su cuadro clínico".

Otro de los afectados por el fenómeno, Hernán Vila, de 41 años, presentó "una mejoría leve". Había sido dado de alta pero volvió ayer al hospital porque se sentía mal. Por prescripción psicológica continúa en observación. Y la niña Salma Ochoa, internada en el hospital materno-infantil de Mar del Plata, anoche fue pasada de terapia intensiva a una sala común.

En el lugar donde impactó el rayo, los investigadores recogieron una caja de seguridad metálica colocada en las carpas para que los bañistas guarden sus cosas de valor.

Uno de los testigos de la tragedia dice que el rayo cayó exactamente ahí. Pero el objeto estaba suspendido en altura, no estaba en contacto con el piso, por lo tanto se descree que haya sido la causa del siniestro.