Viernes 31 de Octubre de 2008
El austríaco Josef Fritzl, conocido como el monstruo de Amstetten, por haber mantenido recluida a su hija durante 24 años y haberla sometido a continuas violaciones, también encerró a su madre hasta la muerte de ésta, informó ayer la prensa local en base al protocolo de las pesquisas psicológicas.
Fritzl, de 73 años, mantuvo encerrada a su madre durante años en una habitación con ventanas tapiadas en su propia casa. La mujer murió en 1980 en ese cuarto, en el que no podía ver la luz del sol, informó la publicación austríaca News, en su última edición.
Al parecer, quiso vengarse de su madre porque ésta no le dio cariño de pequeño, según dijo Fritzl a la psiquiatra Adelheit Kastner. De la información no se desprende si su familia conocía esta situación.
Luego, la joven Elisabeth estuvo en total 24 años recluida en el sótano de la casa de sus padres, donde era sometida a violaciones reiteradas y donde dio a luz a siete hijos, uno de los cuales murió. El crimen se descubrió a fines de abril de este año.
El hombre también señaló que tuvo "problemas con las mujeres desde la juventud".
"He odiado a mi madre y la he amado", confió en el informe, que añade que la progenitora "murió como una prisionera".
Abandono. Este abandono emocional por parte de su progenitora sería una de las causas de la actitud de Fritzl hacia las mujeres.
Fritzl se encuentra actualmente en prisión preventiva y en enero está previsto que se inicie el juicio contra él. La sentencia podría estar preparada en noviembre.
En el informe que ahora se conoce, el monstruo declaró que años después de secuestrar y violar regularmente a su vástaga Elizabeth ya no la consideraba sólo como su hija, "sino algo más que una esposa, una compañera".
Según dijo el portavoz de la Fiscalía del Estado en St. Polten, Gerhard Sedlacek, la acusación contra Fritzl será entregada al juez previsiblemente a fines de la semana próxima. Tras un análisis, la acusación será entregada a la defensa, que puede presentar un recurso en su contra.
De momento es imposible prever si el esperado juicio se celebrará aún este año. Según Sedlacek, no se sabe cómo pudo trascender a la prensa el informe psicológico.
Josef Fritzl, quien confesó todos sus crímenes, se encuentra en prisión en St. Polten desde que se descubrió el caso a fines de abril. l (DPA)