Terremoto en México

"Frida Sofía", ¿otro caso de neurosis colectiva en una tragedia similar?

Algo similar ocurrió tras el terremoto de 1985 con la búsqueda de "MOnchito", un niño de nueve años que jamás apareció.

Jueves 21 de Septiembre de 2017

"Fue un fenómeno de neurosis colectiva", le dijo un psiquiatra al diario El País luego de que, en 1985 y después del gran terremoto, todo México estuviera pendiente de las tareas de rescate de "Monchito", un niño de nueve años que nunca fue encontrado y del que nunca más se supo nada. "Neurosis colectiva" parecía ser la mejor forma de cerrar una historia jamás cerrada, la misma calificación que podría aplicarse al caso de "Frida Sofía", la alumna del Colegio Enrique Rébsamen que estuvo treinta horas bajo los escombros y debió soportar unas veinte horas de trabajos de rescate... aunque nunca existió.
En el terremoto del 19 de septiembre de 1985 de Ciudad de México se buscó con vida durante más de dos semanas a Luis Ramón "Monchito" Navarrete, de nueve años, de quien se aseguraba que había dado señales de vida.
"Se oyeron ruidos, pero no había voz. Ellos supusieron que no podía hablar o no se oía la voz, entonces dijeron: «Si no puedes hablar, danos dos golpes», y los dio. Se armó un revuelo. Después le pidieron: «Si eres un adulto, da un golpe. Si eres un niño, da dos golpes», y dio dos golpes. A partir de ahí se empezó a trabajar para rescatarlo", dijeron entonces los rescatistas. Pero el trabajo fue infructuoso, "Monchito" no apareció, fue una historia sin final.
Ese niño (a diferencia de "Frida Sofía") era un nene real. Había pasado una noche con su familia en la casa de su abuelo materno en una escala de un sólo día en Ciudad de México, cuando fueron sorprendidos por el sismo en el barrio céntrico de La Merced.
El caso atrajo la atención como ahora "Frida Sofía", aunque a "Monchito" sí había familiares que lo buscaban. "Frida Sofía", en cambio, no figuraba siquiera en la lista de alumnos del colegio y nadie la reclamaba.
La historia completa de "Monchito" jamás se supo aunque estuvo rodeada de versiones: que era un "fenómeno de neurosis colectiva", que murió durante el sismo, que fue un operativo de distracción del gobierno ante una situación general que se le escapó de las mano, e incluso que fue un montaje para rescatar una caja fuerte del abuelo del menor desaparecido.
Con otros matices, la historia se repitió con el terremoto que 32 años más tarde sacudió a México, aunque la protagonista es una completa fantasía. Durante un día entero, la atención de México y del mundo se centró en la historia de los esfuerzos dramáticos para alcanzar a "Frida Sofía".
Inicialmente se dijo que la pequeña había movido los dedos, que le había dicho a los rescatistas su nombre y que había más personas atrapadas cerca de ella. Los trabajadores pidieron herramientas para alcanzarla mientras los cronistas televisivos, los funcionarios civiles y militares, así como los equipos de rescate y voluntarios, repitieron la historia con tal sentido de urgencia que la convirtió en un drama nacional, resultando al final en una distracción de otros esfuerzos de rescate en diversos puntos de la ciudad.
Sin embargo, resulta que la niña nunca existió, según afirmó la Marina mexicana ante el desconcierto del mundo y los mexicanos.
"Queremos puntualizar que la versión que se sacó con el nombre de una niña no tenemos conocimiento; nosotros nunca tuvimos conocimiento de esa versión y no creemos", dijo el secretario adjunto de la Marina, Ángel Enrique Sarmiento.
"Estamos seguros de que no fue una realidad", puntualizó.
Sarmiento dijo también que una cámara incrustada entre los escombros mostraba vías de sangre donde una persona herida aparentemente se arrastraba. Ésta, la única que aún estaba catalogada como desaparecida, sería parte del personal de la escuela. Se aclaró que sólo eran rastros de sangre, sin dedos moviéndose y sin voz.
Los usuarios de Twitter rápidamente usaron el hashtag #FakeNews (noticias falsas) y se quejaron de que la cobertura había distraído la atención de los esfuerzos reales de rescate para salvar a otras víctimas de los derrumbes, algo que no ha sucedido en la escuela en al menos un día.
Los pedidos desesperados de grúas, vigas de apoyo y herramientas eléctricas en la escuela fueron escuchados rápidamente por la urgencia de salvar a los niños, pero no estaba claro si eso afectó otras operaciones de rescate que sucedían simultáneamente en media docena de otros sitios alrededor la ciudad.
A pesar de toda la tecnología llevada hasta la escuela —incluidos los dispositivos de imagen térmica, sensores, escáneres y cámaras remotas— el error pudo haber sido pasado por alto por rescatistas excesivamente entusiastas que, uno a uno, se arrastraron hasta la parte inferior de los túneles entre los escombros.
"No creo que haya mala fe", dijo el analista de seguridad Alejandro Hope. "Quieres creer que hay niños todavía vivos allá abajo".
Los rescatistas entrevistados el miércoles por la noche junto a una barricada que bloqueó a la mayoría de los periodistas para llegar al sitio creían la historia de la niña. Operando con poco descanso, donando alimentos y herramientas, los rescatistas estaban emocionalmente comprometidos con la historia, y la adrenalina que ésta les provocaba podría haber sido lo único que los mantuvo en marcha.
El trabajador Raúl Rodrigo Hernández Ayala salió del sitio con la certeza de que la pequeña estaba allí. "La niña está con vida y tiene signos vitales", aseguró, y agregó que otros cinco niños habían sido localizados vivos en un sótano.
"Fue una confusión", dijo Alfredo Padilla, un voluntario de rescate en la escuela, después de que se diera a conocer que la niña no existía. "Lo importante es que hay signos de vida y estamos trabajando en eso", agregó en referencia al mensaje de la Marina, que contemplaba la posibilidad de que una persona de intendencia sí hubiera sobrevivido al derrumbe.
En retrospectiva, la historia de "Frida Sofía", tenía algunos puntos sospechosos desde el principio.
De inicio, los funcionarios no pudieron localizar a ningún pariente de la niña desaparecida y ninguna chica con ese nombre asistía a la escuela. Los rescatistas dijeron que todavía estaban separados de ella por los escombros, pero que de alguna manera todavía podían oírla.
El episodio podría tener repercusiones políticas: el secretario de Educación, Aurelio Nuño, a menudo mencionado como posible candidato presidencial, había repetido la historia de "Frida Sofía".

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