Jueves 12 de Marzo de 2009
Berlín.- El adolescente alemán de 17 años que mató a 15 personas ayer y luego se suicidó había anunciado en internet sus planes de cometer una masacre, informó hoy en la localidad de Waiblingen el ministro del Interior del estado federado de Baden-Württemberg, Heribert Rech.
También se informó que el joven hizo 60 disparos en la escuela, y otros 44 durante su posterior huida. El padre del joven guardaba en su casa municiones para 4.600 disparos.
Ya hay indicios de los motivos que llevaron al adolescente de 17 años Tim K. a abrir fuego a mansalva, matar a 15 personas en las localidades alemanas de Winnenden y Wendligen y luego suicidarse, informó el portavoz policial Klaus Hinderer en Waiblingen.
La policía está inspeccionando la computadora del joven. “Encontramos entre otras cosas el juego 'Counterstrike' en el ordenador”, sostuvo Hinderer.
El joven pasó aparentemente mucho tiempo en los últimos meses jugando a juegos de asesinos. También practicaba puntería con armas de aire comprimido. Tres de los heridos por sus disparos salieron entre tanto del hospital.
Por otro lado, el padre del adolescente es investigado por presunta violación de la ley de armas. “Todo indica que el padre del homicida no cumplió con las normas que rigen para la custodia del arma” que usó su hijo para producir la masacre, explicó el comisario Ralf Michelfelder en declaraciones emitidas por la cadena de televisión ZDF.
De acuerdo con la reglamentación alemana, sólo tiradores deportivos y cazadores pueden guardar armas, aunque en condiciones muy precisas: hay prescripciones sobre el grosor de las paredes, la calidad de la cerradura y la fortaleza del material de las armerías. Deben pesar al menos 200 kilogramos o estar atornillados al suelo.
Sin embargo, por lo que se sabe hasta ahora, Tim K. sacó el arma del dormitorio de sus padres. El resto de las armas de su progenitor estaban guardadas en una cámara inaccesible para el joven.
Numerosas escuelas del estado alemán de Baden-Württemberg dedicaron hoy el día de clase a la masacre. El ministro de Cultura de ese estado federado, Helmut Rau, pidió a todos los directores de escuela que lo hicieran. En la escuela donde se inició la matanza no se dictan clases, pues permanecerá cerrada hasta nuevo aviso.
Equipos de psicólogos se ocupan de los familiares de los asesinados, así como de los alumnos y maestros que vivieron de cerca el drama. Varios estados federados alemanes enviaron a Baden- Württemberg psicólogos forenses y educacionales.
Rau pidió además a los directores de los establecimientos que pongan en marcha planes para afrontar la crisis, pues prevé que habrá amenazas de nuevos ataques y quienes aprovechen la situación para crear desorden.
Así, una escuela de la ciudad alemana de Friburgo debió ser desalojada por amenaza de bomba. El mensaje se grabó en la contestadora automática de la escuela, y la policía no pudo precisar aún si fue una broma de mal gusto o una amenaza real.
Al mismo tiempo, se supo hoy que los padres del joven habían abandonado su vivienda. “Los padres se fueron el miércoles por iniciativa propia”, sostuvo Hinderer.
El sitio donde están ahora no se dio a conocer, pues pidieron que se los dejara en paz. “No tienen protección policial”, agregó el portavoz. La casa donde vivía la familia del homicida está en una calle sin salida de la localidad de Leutenbach, a unos 25 kilómetros al noreste de Stuttgart.
La vivienda fue prácticamente asaltada por los periodistas el día de los hechos. (DPA)