Francisco recibe mañana a Cristina, la primera jefa de Estado que lo saludará
La mandataria argentina viaja con una comitiva y entrevistará al Papa a las 8.50. Regresará al país luego de asistir el martes a la entronización de Bergoglio al frente del Vaticano.

Domingo 17 de Marzo de 2013

El Papa Francisco recibirá mañana a la presidenta Cristina Kirchner, con quien mantuvo una relación tensa durante su gestión como arzobispo de Buenos Aires y sus seis años como titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). La mandataria argentina se transformará en la primera jefa de Estado en ser recibida por el flamante Papa en el Vaticano.

Según anunció la Santa Sede ayer mediante un comunicado, la audiencia tendrá lugar a las 8.50 de Argentina (12.50 de Italia) en la Casa Santa Marta, donde el Papa reside temporalmente a la espera de trasladarse a su apartamento pontificio en el Palacio Apostólico.

Cristina llegará a Roma con una amplia comitiva, integrada por oficialistas y opositores, con la que planea asistir el martes a la misa de entronización del flamante Papa. Según fuentes vaticanas, estarán presentes unos 150 jefes de Estado. La disponibilidad de lugares para el acto en la Basílica de San Pedro es de cuatro por país, pero en el caso de la Argentina resulta mayor por tratarse del país de origen del Pontífice.

La delegación que encabezará la mandataria estará integrada por el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti; el canciller Héctor Timerman; los referentes de la Comisión Episcopal José María Arancedo y Carlos Accaputo; el diputado de la UCR Ricardo Alfonsín, y los representantes de la CGT oficialista, Antonio Caló, Omar Viviani y Omar Suárez.

El titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, y el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, fueron agregados ayer. La delegación del Congreso incluye al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, y los senadores radicales Juan Carlos Marino y José Cano, además de los oficialistas Aníbal Fernández y Mario Colazo.

Los senadores por San Luis, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, anunciaron que no serán parte de la comitiva y decidieron donar el dinero que iban a gastar en la compra del pasaje, en línea con el pedido que habría hecho Bergoglio en tal sentido según lo dijeron miembros de la curia porteña.

Relación distante. Mientras compartieron gestiones a escasos metros de distancia, el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio —desde el miércoles pasado nuevo Papa Francisco— y la presidenta Cristina Kirchner tuvieron una relación fría, especialmente desde que el Congreso legalizó el matrimonio igualitario en julio de 2010.

Bergoglio llegó a ser tildado como "jefe de la oposición" por el expresidente fallecido Néstor Kirchner, quien siempre lo entrevió como alguien que no reconocía los avances contra la pobreza logrados en el país desde 2003, cuando el patagónico asumió.

Los cortocircuitos entre la administración kirchnerista y el prelado porteño estuvieron vinculados a temas como la indigencia, la inseguridad o la corrupción en el poder, que Bergoglio mencionaba en sus homilías.

El disgusto del matrimonio Kirchner creció durante el recordado conflicto con el campo. El ahora Papa se reunió primero con dirigentes agropecuarios y luego con el ex vicepresidente Julio Cobos, e incluso reclamó un "gesto de grandeza" a Cristina para destrabar el conflicto de 2008.

Años más tarde, durante el debate por el matrimonio homosexual, una carta enviada a las religiosas carmelitas de la provincia de Buenos Aires, y filtrada a la prensa, generó un revuelo de proporciones, dado que Bergoglio calificó a la iniciativa —impulsada por la presidenta Cristina Kirchner— como "una movida del Diablo".