Francisco dijo que "la cultura del descarte requiere que se eliminen seres humanos"
En una audiencia del Encuentro de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos, el Papa dijo que "la atención a la vida humana en su totalidad es prioridad de la Iglesia".

Viernes 20 de Septiembre de 2013

Ciudad del Vaticano.- El papa  Francisco aseveró hoy que la “cultura del descarte” requiere que “se eliminen seres humanos, sobre todo si son físicamente y  socialmente más débiles”, y dijo que los niños no nacidos y los  ancianos “no se pueden descartar”.

Así lo afirmó al recibir hoy en audiencia a los participantes al Encuentro de la Federación Internacional de las Asociaciones de  Médicos Católicos, según informó Radio Vaticano.

En su mensaje, el papa argentino Jorge Bergoglio hizo un especial llamamiento a las conciencias de todos los profesionales y voluntarios de la sanidad, de manera particular a los ginecólogos  para que colaboren en el nacimiento de nuevas vidas humanas.

En ese marco, Francisco señaló que “una mentalidad  generalizada de los beneficios, la `cultura del descarte´, que hoy  esclaviza los corazones y las mentes de muchos, tiene un costo muy  alto: requiere que se eliminen seres humanos, sobre todo si son  físicamente y socialmente más débiles”.

“Nuestra respuesta a esta mentalidad es un 'sí' decidido y  sin vacilaciones a la vida. El primer derecho de la persona humana  es su vida”, añadió.

Para Francisco, “la atención a la vida humana en su totalidad  se convirtió en los últimos tiempos en una verdadera prioridad del  magisterio de la Iglesia, particularmente a esa mayoría indefensa,  o sea, el discapacitado, el enfermo, el niño no nacido, el niño, el  anciano”.

“Cada niño no nacido, pero condenado injustamente a ser  abortado, tiene el rostro del Señor, que aun antes de nacer y  después apenas nacido, experimentó el rechazo del mundo. Y cada  anciano, aun si está enfermo o en el fin de sus días, lleva en sí  el rostro de Cristo. No se pueden descartar”, sostuvo.

Ayer, en una entrevista con la revista jesuita “Civilta  Cattolica”, el papa había pedido “misericordia” para la mujer que haya abortado y la situación “le pesa enormemente” y “está  sinceramente arrepentida”. (Télam)