Martes 26 de Abril de 2011
La policía francesa investiga el crimen de una familia de seis personas que permanecía desaparecida desde hace más de 15 días de su casa en Nantes, al oeste de Francia, y que fue hallada enterrada en su jardín.
Cinco cadáveres (la madre de 49 años y los cuatro hijos de entre 13 y 20 años) fueron hallados en el jardín de la vivienda y la policía busca ahora activamente al padre, según publica la página web Voz de América.
Las autopsias realizadas a la madre y a los cuatro hijos, revelan que los cinco fueron asesinados de forma “metódica” antes de que sus cuerpos fueran escondidos cuidadosamente bajo la terraza del jardín del hogar familiar.
La fosa ubicada bajo la terraza en la que se encontraron los cadáveres “no contiene ningún otro cuerpo”, precisó el fiscal de la ciudad, Xavier Ronsin.
Los investigadores buscan activamente al padre de familia, Xavier Dupont, de 50 años, un vendedor de publicidad que decía ser agente secreto de los Estados Unidos. “Ha podido desaparecer desde principios de abril”, fecha en la que la familia ya no dio señales de vida, reconoció una fuente próxima al caso.
Se prevé que comiencen las autopsias a los cinco cadáveres para confirmar la identidad de las víctimas y la causa de la muerte, aunque todo indica que murieron a causa de disparos.
La Fiscalía de Nantes emitió una orden internacional de búsqueda contra Xavier Dupont de Ligonnès, padre de la familia cuya madre y cuatro hijos fueron hallados muertos en circunstancias sospechosas en la citada ciudad. No se trata, sin embargo, de una orden de arresto, ya que la investigación abierta por estos asesinatos se está realizando “contra X”, afirmó el fiscal Xavier Ronsin. En cualquier caso, se amplía así la búsqueda iniciada recientemente.
“El principal testigo” del proceso deberá someterse a una confrontación de su versión con las “hipótesis de trabajo” de los investigadores, según afirmó el fiscal.
Pese al enorme despliegue policial, el fugitivo, al que se supone provisto de la misma escopeta con la que presuntamente mató mientras dormían a su mujer y a sus cuatro hijos, parece haberse esfumado.
La última pista. La última pista le situaba el 14 de abril en la localidad de Roque-Brune-sur-Agnes, en la Costa Azul, en el sureste del país, el 15 de abril.
Se había alojado en un hotel barato de carretera, donde dejó abandonado su vehículo. La noche anterior, sin embargo, ocupó una de las habitaciones más caras de un hotel de cinco estrellas en Pontet, a unos 200 kilómetros más al norte. Allí, se dio una opípara cena. Según la autopsia, su familia había hallado la muerte sólo 24 horas antes.
A medida que se suceden las revelaciones sobre el drama de Nantes, como lo ha bautizado la prensa francesa, los psicólogos de la policía se muestran más y más confusos a la hora de retratar la personalidad del fugitivo. Aunque hay que contar, explicaban, con la posibilidad del suicido, no sería de extrañar que, en su paranoia, Xavier Dupont de Ligonnès crea que ya nada le ata para comenzar una nueva vida.