Jueves 30 de Septiembre de 2010
La alcaldesa (intendenta) de Caldera, Brunilda González, se reunió con un grupo de parientes de los mineros que están atrapados a 700 metros de profundidad del yacimiento de oro y cobre siniestrado en Copiapó y anunció que hoy, 27 de las 33 familias presentarán una millonaria demanda civil contra el Estado y la empresa San Esteban, dueña de la mina, por presunta negligencia y omisión que desembocaron en el accidente.
Cada familia pedirá una indemnización de al menos un millón de dólares, dijo la alcaldesa de la localidad cercana a Copiapó, distante 800 kilómetros al norte de Santiago de Chile.
Explicó que tras el accidente los alcaldes de la zona se dividieron tareas para ayudar a las familias, correspondiéndole a su localidad de Caldera, donde queda la mina y donde funcionan los tribunales donde se hará las presentaciones, la asesoría legal. La municipalidad no forma parte de la querella. l (AP)