Martes 14 de Septiembre de 2010
Los lentos avances en dos de los tres planes de perforación que realiza el gobierno para rescatar a los 33 mineros atrapados a 703 metros de profundidad inquietan a las familias que permanecen en la planta San José, en Atacama, en el desierto del norte chileno.
María Segovia, hermana de un minero atrapado, dijo que los familiares se reunieron para exigir “más y mejor información al gobierno. Nos dijeron que vamos a tener dos reuniones en vez de una y les advertirmos que pensamos en hacer una protesta o medidas de presión si no muestran más avances con los trabajos”.
En tanto, los operarios realizaron infructuosos intentos para remover un trozo de tres kilos que corresponde al martillo de la perforadora T130, mediante una herramienta similar a una araña con imanes y, más tarde, con otra denominada Finger Basket, que es una corona dentada y con tungsteno en sus puntas para remover y atrapar el metal incrustado.
Ante la protesta se adelantó lo que podría ser el “plan D”, propuesto por el ingeniero en minas Miguel Fort, a cargo de las faenas de rescate los primeros días después del derrumbe.
Pero René Aguilar, coodinardor de las operaciones de perforación para llegar a los mineros atrapados en San José, descartó ayer la nueva idea del ingeniero experto en sondaje, quien propuso dinamitar los accesos que colapsaron en la mina, al caer una roca de 100 metros de largo y 700 mil toneladas.
“La propuesta es peligrosa e inviable”, dijo ayer Aguilar. “Pedimos a una persona que nos explicara la propuesta, y nos dimos cuenta de que es sumamente arriesgada”, subrayó.
El plan consistía “en ingresar a la mina por la boca e intentar llegar hasta los mineros por la chimenea”, afirmó. “Hay que poner sensores para ver si está estable, que no haya actividad geotérmica”, explicó. Aguilar dijo que “la chimenea no existe ya que se la llevó el derrumbe. La mina está cerrada”.
Mientras, el túnel cavado en el marco del Plan A alcanzó los 256 metros y “continuará en marcha hasta los 300 metros, cuando será detenido para tareas de mantenimiento de la perforadora”, dijo el ingeniero.
El túnel B está detenido e intentan sacar trozos de un martillo roto que tapa el ducto que se hacía con la perforadora T-130.
Feria laboral. Camila Merino, ministra del Trabajo, abrió ayer en un hotel de Copiapó, a 50 kilómetros, una feria laboral para hallar empleo a los mineros atrapados y a otras 317 personas que trabajaban en relación a la mina. Así, empresas han ofrecido puestos como operadores de cargador frontal y de camión aljibe hasta jefes de turno y de mantenimiento. (DPA y Reuters)