Sábado 02 de Agosto de 2014
Personal de bomberos logró esta mañana apagar el fuego que se mantuvo durante varias horas luego de la explosión de un gasoducto en Córdoba, que produjo un muerto y dos heridos, que permanecían internados aunque fuera de peligro.
Esta información fue confirmada por el jefe de Guardia del Instituto del Quemado, Federico Neme, quien aclaró que el estado de los heridos “sigue siendo reservado”.
La docente María Concepción López, de 51 años, sufrió quemaduras en el 33 por ciento de su superficie corporal, mientras que José Tissera, de 32, en el 8 por ciento.
El facultativo descartó que las víctimas presenten lesiones en las vías respiratorias, lo que refuerza las esperanzas de una evolución favorable.
“Están estables y a la espera de sus evoluciones”, aseguró en declaraciones a la radio Cadena 3.
Tras el estallido, peritos y técnicos de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) analizaban lo ocurrido para determinar las causas del incendio, mientras una guardia de brigadistas quedó controlando la zona.
La empresa Transportadora Gas del Norte (TGN), en tanto, informó este sábado que esperaba la autorización del fiscal Cristian Griffi, para entrar a la zona del desatre e iniciar las reparaciones, mientras continuaban trabajando bomberos y brigadistas.
La firma indicó por un comunicado que cuenta con todos los recursos tanto materiales como humanos en el lugar a la espera de la mencionada autorización.
Además, TGN aseveró que sus directivos se comunicaron familiares de la víctima fatal y los heridos, para expresarles sus condolencias y ponerse a disposición para lo que sea necesario.
El jefe del cuartel de bomberos de Pilar, René Carabante, aseguró este sábado que el fuego ya se extinguió y afirmó que a la mañana “estaba todo tranquilo”.
“Está la gente trabajando en las cañerías, mientras que nosotros, de guardia”, explicó en declaraciones a la radio cordobesa Cadena 3.
A fin de dar tranquilidad a los lugareños, el bombero señaló que en el área donde se produjo la explosión “por lo general, siempre se siente un poco de olor a gas en la zona”.
“En la ciudad de Pilar hay una casilla donde colocan el líquido para el gas, o sea que siempre se siente un poco de olor a gas. No mucho, pero algo”, acotó.
Al parecer el olor a gas en la zona lo percibieron otras personas en la ruta desde las 8:00 del viernes, antes de sucediera el fatal incidente.
Beatriz Barra, una vecina de Pilar que circulaba a unos 300 metros de la usina, contó que cuando iba a trabajar encendió “la calefacción del auto y entró un fuerte olor a gas”.
“No sospeché lo que ocurriría después. Pensé que era un problema de mi vehículo, que podía tener una pérdida”, relató al diario La Voz del Interior.
Para Carabante, la gravedad del episodio que también ocasionó un apagón en la región pudo ser aún mayor, ya que en la central de Pilar, ubicada a pocos metros del estallido, se encontraban decenas de camiones con gasoil para alimentar la planta.
El gasoducto en cuestión está concesionado por el Gobierno nacional a Transportadora de Gas del Norte (TGN). Por ello, el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, responsabilizó por lo ocurrido a la secretaría de Energía y al Ente Nacional Regulador del Gas (ENERGAS).
“Su Gobierno debe explicar por qué el gasoducto explotó, mató y dañó a personas que circulaban por el lugar”, interpeló De la Sota a Cristina Kirchner.
Y agregó: “Por favor controle el estado de toda la red troncal de gasoductos del país. Que no ocurra lo mismo que con los ferrocarriles”.