Jueves 31 de Marzo de 2022
"Dispóngase la integración de un módulo sobre perspectiva de género, como contenido obligatorio de evaluación en los exámenes destinados a los/las legítimos/as usuarios/as que soliciten su inscripción, reinscripción y/o cambio de categoría de instructores/as de tiro, el que podrá sufrir cambios y actualizaciones conforme la normativa vigente, complementados con otros contenidos en materia de género, que esta Agencia estime de interés". Esta es la resolución 35/2022 de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), firmada por Natasa Loizou, que se publicó hace algunos días en el Boletín Oficial y dispone, en función de los femicidios con armas de fuego registrados en el país, que se agregue como módulo obligatorio el de perspectiva de género en los exámenes para otorgar licencias de armas.
La decisión parece muy acertada. De acuerdo a las cifras contenidas en el Informe de Femicidios de la Justicia Argentina 2020, publicado por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en 2020 se registraron 287 Femicidios, de los cuales 18% fueron cometidos con armas de fuego.
Y eso no es todo. Un trabajo de investigación más, realizado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Ciencias Penales y Sociales (Inecip), señala que de 100 usuarios 99 son varones.
Otras cifras nacionales de cómo las armas de fuego se vinculan a los femicidios las aporta el Observatorio Nacional Mumalá. En 2020, 5 de cada 25 femicidios habían sido con armas de fuego (20%), un año después el porcentaje subió al 33% y hasta ahora el porcentaje volvió a ser de 20%.
A todos estos valores hay que sumar las cifras locales. El último informe mensual sobre homicidios en Santa Fe del Observatorio de Seguridad Pública es de febrero de 2022. Según se indica, entre enero y febrero hubo 75 homicidios (11 victimas entre mujeres y mujeres cis, trans y travestis). En tres de cada cuatro homicidios de la provincia se emplearon armas de fuego. Pero en los departamentos La Capital y Rosario el porcentaje es aún mayor: ocho de cada diez. Y se advierte que en cuatro de los hechos en donde la víctima del homicidio es mujer se detectaron, en principio, elementos de violencia de género.
"Es importante destacar que el hecho de que no se detecten elementos de violencia de género en las investigaciones -remarca el informe- no quiere decir automáticamente que ésta no haya existido; de manera que hay que tener en cuenta que algunos de los casos que hoy no se cuentan como femicidios podrían ser incorporados a esta categoría en algún momento por la dinámica de las investigaciones".
Quién es quién
La ANMaC es un organismo descentralizado en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, al que le fueron encomendadas -entre otras- las funciones oportunamente puestas en cabeza del ex Registro Nacional de Armas (Renar). Y fue la responsable de la campaña Federal de Desarme con Perspectiva de Género.
En tanto, el Inecip es una fundación que inició sus actividades en el año 1989 en Buenos Aires, Argentina, con la misión de contribuir a la consolidación y el progresivo fortalecimiento del Estado de Derecho en los países de América Latina y del Caribe.
Según el trabajo de Inecip el aislamiento social por la pandemia demostró que “el verdadero peligro para las víctimas de violencia de género” está en los hogares y en ese marco “las armas de fuego juegan un rol fundamental para que esas violencias deriven en resultados letales”.
En más del 50 por ciento de los casos, los homicidios dolosos (a sabiendas de que con ello se puede provocar la muerte de personas con armas de fuego), además de los femicidios, se producen como resultado de “conflictos familiares, vecinales o por venganza”, superando las cifras mortales en situación de robo.
Sobre los femicidios, el Inecip recalca que son “una realidad muchas veces ignorada y hartamente denunciada por los movimientos de mujeres”. Subraya que “la sola disponibilidad de armas de fuego en manos de quienes ejercen violencias extiende el poder que estos tienen sobre las víctimas”, incluso “cuando las armas no fueran disparadas”. Y que esta situación se agrava porque “los poseedores de las armas son, casi en su totalidad, hombres: de cada 100 usuarios de armas, 99 son varones”.
El arma es “un elemento fálico que proyecta los valores de una supuesta masculinidad hegemónica” y la crítica del Inecip es que “llamativamente la incidencia de las armas de fuego sobre las violencias de género no fue un tema identificado en la agenda pública sino hasta hace pocos años”.
Se menciona como un déficit notorio la falta de información oficial “sobre las violencias de género como sobre las violencias con armas de fuego” en general. Las mujeres “no son las usuarias ni las compradoras de las armas de fuego, pero sí sufren sus consecuencias”.
Esto es así porque “uno de cada cuatro femicidios es cometido con armas de fuego”. En el 16 por ciento de los casos “había existido una denuncia previa, pero el Estado no fue capaz de evitar que el agresor siguiera teniendo acceso a armas de fuego”. Eso se confirma a través de los informes de la línea 144, del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación.
“El 26 por ciento de las víctimas (de violencia de género) señala (en las denuncias) que el agresor dispone de un arma de fuego”. A pesar de ese dato “y pese a que el secuestro del arma es una medida preventiva prevista en la ley, en 6 de cada 10 casos las víctimas señalan que el agresor sigue teniendo acceso a un arma de fuego”.
En relación con los casos de violencia de género protagonizados por miembros de las fuerzas de seguridad, el Inecip recuerda que existen “procedimientos especiales” dispuestos, en 2012 y 2013 por el Ministerio de Seguridad de la Nación “para evitar que la persona denunciada que pertenezca a fuerzas de seguridad pueda llevar el arma a su hogar fuera de las horas laborales”.
En virtud de todos estos datos la ANMaC estableción en el artículo 2 de la resolución del 18 de marzo de este año, que la coordinación de Planificación Estratégica y Prevención Ciudadana elaborará los contenidos del módulo sobre perspectiva de género el examen, en consulta con organismos nacionales competentes.
¿Cuántas armas autorizadas hay?
Otro informe de la Red Argentina para el Desarme señala que cifras de octubre de 2020 indican que en el país hay 1.039.529 usuarios autorizados de armas de fuego, de los cuales 850.000 son civiles y el resto integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad o funcionarios.
“Uno de los datos preocupantes es que muchos de ellos tienen sus licencias vencidas, una situación que “se viene sosteniendo en los últimos años”.
La Red señala que hay “un enorme déficit estatal en materia de control, que viene desde antes de la pandemia y que la pandemia profundizó” y destaca también que a nivel internacional, las estadísticas dicen que “hay más chances de que el arma en el hogar sea usado con otros fines (accidentes, delitos, suicidios, conflictos interpersonales) que para defensa personal”.
La presencia del arma “para defensa personal no protege a su dueño, sino que aumenta los riesgos para él y para su familia”.
Otro problema a tomar en cuenta son las muertes accidentales. “Las armas pueden causar muertes no intencionadas, por su mal uso, o incluso cuando no estaban siendo usadas”.
Para pedir ayuda
La línea 144 brinda atención, asesoramiento y contención ante situaciones de violencias de género de manera gratuita y en todo el país.
Ante situaciones de violencia de género o para alguien que las esté viviendo llamar en Rosario al Teléfono Verde 0800 444 0420, todos los días, las 24. Si no se puede hablar, escribir al whatsapp 3415781509. En caso de emergencias, llamar al 911.