Jueves 29 de Septiembre de 2011
Susana Trimarco, madre de la joven tucumana María de los Angeles Verón, víctima de la trata de personas, presenció ayer la segunda jornada de búsqueda de restos en Córdoba, mientras la pesquisa se reforzó con el testimonio de un jardinero al que le prohibían tocar un sector del terreno de las dos whiskerías de Monte Cristo donde se hicieron excavaciones.
"Necesito saber dónde está mi hija y cómo está. No puedo vivir con este calvario y no quiero cerrar los ojos como mi esposo, que se murió sin saber dónde está mi hija", dijo ayer Trimarco a la prensa, al arribar al escenario del operativo. Además, fuentes vinculadas al caso manifestaron que dos hombres fueron demorados anteanoche, a uno de los cuales se le incautaron dos armas, y secuestraron varias fotocopias de documentos de mujeres en el marco de la investigación que conduce la fiscal de instrucción Ercilia Eve Flores.
Las tareas que comenzaron anteayer en dos whiskerías ubicadas a unos 20 metros de la ruta nacional 19 se centralizaron ayer en un tercer inmueble, donde los investigadores creen que eran mantenidas cautivas mujeres obligadas a prostituirse, y en un terreno trasero donde una retroexcavadora avanzaba guiada por el georradar, especialmente en cercanías de un pino.
La pesquisa cobró fuerza ayer luego de que anteanoche un ex jardinero del prostíbulo llamó a la policía de Monte Cristo y contó que cuando realizaba arreglos en el patio trasero, una zona actualmente cubierta de malezas, el administrador le había prohibido tocar un sector del predio.
Los investigadores estiman que algunas mujeres fueron asesinadas, incineradas en un horno o parrilla y luego sepultadas en un pozo del terreno ubicado detrás de los locales. l (DyN)