Jueves 28 de Agosto de 2008
El ex manager de Callejeros Diego Argañaraz acusó al ex gerenciador de Cromañón, Omar Chabán, de haberle mentido acerca de la seguridad que tenía el boliche, aunque admitió que desconocía que en esos locales estaba prohibido hacer recitales y sólo se podía bailar.
"A mí Chabán me mintió, no tenía ni idea de que podía pasar algo así. Para mí, Cromañón era el lugar más seguro de la Capital Federal", dijo Argañaraz en el transcurso de una indagatoria prestada en 2005, que fue leída ayer en la cuarta audiencia del juicio oral que se realiza por el incendio que el 30 de diciembre de 2004 dejó 194 muertos.
Sin la presencia de Omar Chabán y con la asistencia del guitarrista Maximiliano Djerfy y el saxofonista Juan Carbone, el Tribunal Oral en lo Criminal 24 ordenó leer los interrogatorios realizados a Argañaraz y al cantante Patricio Santos Fontanet, luego de que el viernes pasado toda la banda se negara a declarar argumentando que lo hará más adelante.
Cuando fue indagado el pasado 22 de febrero de 2005, Argañaraz recordó que el grupo empezó a tocar en Cromañón en marzo de 2004, luego de haberlo hecho en el local llamado Cemento, y que en esa ocasión Chabán le dijo que en el local "podían entrar cinco mil personas", cuando en realidad estaba habilitado para 1.031.
Al igual que el lunes pasado, se volvió sobre un punto central del debate: ¿Quién estaba a cargo de la seguridad en Cromañón?
Según Argañaraz, Raúl Villareal, mano derecha de Chabán, era el encargado, recorría constantemente todo el predio, hacía pasar a los invitados circunstanciales, se ocupaba de los cacheos para evitar (supuestamente) el ingreso de bengalas y era "el que daba todas las órdenes a otro personal jerárquico".
Cuando el citado Villarreal llegaba ayer al edificio donde se encuentra la sala del juicio fue duramente insultado y además, los familiares de las víctimas le arrojaron toda clase de desperdicios y objetos. l (Télam y DyN)