Jueves 27 de Marzo de 2008
giro a gran altura provocando pánico generalizado en el pasaje y heridas leves en el personal de a bordo.
La ex azafata Nelly Gutiérrez, quien formuló ese relato, declaró como testigo ante los integrantes del Tribunal Oral Federal 4 por el accidente aéreo que el 31 de agosto de 1999 dejó un saldo de 65 muertos, cuando un avión de la compañía se estrelló en el Aeroparque porteño.
La testigo se explayó sobre un episodio vivido cinco meses antes de la tragedia, en un vuelo a Comodoro Rivadavia, en el cual por una falla en el timón de cola la aeronave dio una media vuelta de campana y tuvo que regresar a la base aérea.
"En el avión había un pasajero que estaba recién operado de un aneurisma. Otros incluso decidieron regresar por micro y juraron nunca más subirse a un avión", rememoró la ex auxiliar de a bordo.
Ante el brusco giro de la aeronave, el comandante decidió retornar a Aeroparque, pero al menos ella se fracturó una muñeca en el percance.
Reveló que en una oportunidad pudo ver cómo un avión que había sido rechazado por un piloto luego fue acomodado en la cabecera de pista y piloteado por otro.
La testigo dijo que ella y otras compañeras tenían "miedo" de volar con el comandante Gustavo Weigel, el fallecido piloto del siniestro en el Aeroparque, porque siempre llegaba a último momento y no realizaba los chequeos de rutina con la debida antelación. l (DyN)