Europa redobla las restricciones ante el avance de la variante Ómicron
Con los casos en aumento, Alemania, Irlanda, Italia y Bélgica, entre otras naciones, retoman medidas que estaban archivando

Domingo 05 de Diciembre de 2021

Europa vuelve a los cierres y restricciones por la llegada de la variante Ómicron del coronavirus. Las naciones europeas ya estaban muy comprometidas con una fuerte ola de contagios antes de la aparición de la nueva variante, y ahora están adoptado normas restrictivas similares a las vigentes durante 2020: límite a la cantidad de personas reunidas, suspensión de eventos públicos, extensión del uso del tapabocas, restablecimiento de los “pasaportes Covid” y la vacunación obligatoria. Las protestas ante las restricciones se multiplicaron, y ayer hubo marchas en Bruselas y Viena con decenas de miles de participantes.

Algo más de una semana después de que Sudáfrica anunciara oficialmente su detección, la nueva mutación ya fue registrada en más de 40 países y llevó a que numerosos gobiernos endurecieran restricciones sanitarias y ordenaran el cierre de fronteras con todo el sur de Africa.

En todo el Espacio Económico Europeo (UE más Noruega, Islandia y Liechtenstein) se detectaron 167 casos de Ómicron, informó el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Portugal con 38 contagiados, Noruega con 19 y Países Bajos y Dinamarca, ambos con 18, encabezan la lista de países más afectados, con cifras muy bajas si se comparan con la incidencia de la variante Delta que actualmente provoca cerca del 90% de los positivos en el planeta.

Ante las incógnitas sobre la peligrosidad y transmisibilidad de la nueva cepa y el estancamiento de las tasas de vacunación, varios gobiernos europeos lanzaron una batería de medidas sanitarias. Alemania, que el sábado reportó 64.510 casos en 24 horas, ampliará a nivel nacional el confinamiento para las personas no inmunizadas en lugares públicos, limitó el aforo a 15.000 en los estadios de fútbol y pondrá a debate del Parlamento un proyecto para imponer la vacunación obligatoria. “Cada vacuna cuenta” destacó la canciller Angela Merkel y alertó que “la nueva variante Ómicron parece ser todavía más contagiosa que las anteriores”, en lo que fue su último tradicional mensaje de los sábados antes de entregar la semana que viene el mando a su sucesor, Olaf Scholz.

La última en sumarse fue Irlanda, que a partir del 7 de diciembre y hasta el 9 de enero cerrará las discotecas, impondrá restricciones de aforo y de horario en bares, restaurantes, gimnasios y cines, en los que además será necesario presentar un certificado Covid para poder acceder y usar mascarillas.

República Checa prepara un decreto para hacer obligatoria la inoculación contra el coronavirus a determinados grupos de la población, como médicos o policías, mientras que Bélgica adelantó una semana las vacaciones de Navidad para los jardines de infantes y escuelas primarias y extendió el uso obligatorio del barbijo en transporte público para niños a partir de los seis años de edad.

Italia también incrementa las restricciones. Hoy entra en vigor el denominado “super green pass”. Estará vigente hasta el 15 de enero y será un certificado válido solo para personas que hayan sido vacunadas o que se hayan recuperado, y evitará que los que no estén vacunados entren en bares, restaurantes, cines, gimnasios, teatros, discotecas y estadios. No se exigirá en cambio para los lugares de trabajo (los testeos seguirán siendo válidos), mientras que un el “pase verde simple” será válido para el transporte público. Asimismo, en Roma, los italianos y turistas que circulen entre las 10 y las 22 por el centro deberán usar barbijos.

 La reacción a las nuevas restricciones, que ya venían dándose antes de la aparición de Ómicron, tomaron aún más fuerza. Ayer hubo marchas de protesta que incluyeron actos de violencia callejera en Bruselas, Bélgica, y Viena, Austria. En la capital austríaca se reunieron más de 40 mil descontentos. Los grupos antivacunas o “NoVax” están muy activos desde que se anunciaron las nuevas restricciones, que venían en aumento por la nueva ola que afecta a Europa desde hace más de un mes y nada tiene que ver con la aparición de Ómicron.

En América latina también se están tomando medidas preventivas por Ómicron: Río de Janeiro canceló su fiesta de fin de año, a la que cada año acuden millones de turistas de todo el mundo, tras detectarse los primeros casos de esta variante en Brasil. El alcalde Eduardo Paes explicó que el comité de científicos del Ayuntamiento era favorable a los festejos pero el del Estado de Río no, y decidió aceptar la recomendación “más restrictiva”. Con este anuncio, Río se convierte en la capital número 21 de las 27 que tiene Brasil en cancelar las celebraciones de fin de año para evitar contagios masivos de coronavirus, en un país donde 21,2 millones de personas se infectaron del virus y 615.000 han muerto.

Brasil detectó al menos seis casos de Ómicron, el último en el estado de Rio Grande do Sul, fronterizo con la Argentina y Uruguay. Este sábado se sumó Chile, con un caso proveniente de Africa.