Estudiantes investigan y rechazan que la UNR reciba dinero de empresas mineras
“Al enterarnos de que la Universidad de Rosario recibía fondos provenientes de la minera Bajo La Alumbrera, de Catamarca, empezamos a investigar sobre esa explotación y sus consecuencias”, dice Rocío Randisi...

Martes 16 de Noviembre de 2010

“Al enterarnos de que la Universidad de Rosario recibía fondos provenientes de la minera Bajo La Alumbrera, de Catamarca, empezamos a investigar sobre esa explotación y sus consecuencias”, dice Rocío Randisi, una estudiante de Medicina de 22 años.

Uno de sus compañeros, Andrés Lanaro, quien ya terminó de cursar la carrera, indicó que la firma Bajo La Alumbrera hizo un convenio con la Universidad de Tucumán y el gobierno de Catamarca para la explotación del yacimiento. “Se formó la sociedad Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (Ymad), y los fondos de esa extracción se destinaron a la creación de la Ciudad Universitaria de Tucumán, y desde 2009 llegaron también aportes a todas las universidades nacionales”.

Rocío señala que “en la Universidad de Río Cuarto comenzó el debate y rechazaron el aporte. Nos fuimos interiorizando del tema y como agrupación —integramos el Movimiento Nacional Reformista— planteamos en Rectorado que esa plata no se podía recibir, pero no hubo respuesta”.

“Ante la legalidad del envío de dinero, empezamos a investigar y a comunicarnos con la Asambleas de Conciencia Solidaria y con la organización El Algarrobo, de Andalgalá. Así vimos que en Catamarca no había estudios epidemiológicos porque cuando hay un enfermo se oculta, ya que los gobiernos municipales y provinciales reciben fondos en salud y educación. La minera realiza lo que el Estado debería garantizar”.

“El mes pasado, junto a unos 50 estudiantes de Medicina, Bioquímica e Ingeniería Bioquímica, viajamos a Andalgalá para hacer un relevamiento epimediológico y abrimos la convocatoria a todos los estudiantes de la facultad, y también a estudiantes de Bioquímica y la parte de Ingeniería Química, Medicina e Ingeniería Química de la UNR y la UTN”, cuentan.

“Los compañeros de Ingeniería realizaron una recolección de muestras de agua y suelo para completar el estudio de los datos desde Toxicología”, indican.

“Desde nuestra área hicimos un estudio por percepción, teníamos limitaciones y pocos días. Desarrollamos encuestas en la que se abordó la temática ambiental en general, y en especial en lo relativo a salud y minería. También agregamos el método de autopsia verbal, donde se hace referencia a fallecidos conocidos o parientes de los encuestados y pidiendo un detalle más profundo que permite un conocimiento más acabado sobre las causas de la muerte, más exhaustivo que lo que brinda un certificado de defunción, donde puede decir sólo «paro cardiorrespiratorio». Así sabíamos si la víctima trabajó en la minera, síntomas y un informe más amplio”, explica Rocío.

“La mayoría rechaza a la minería, los pocos que la apoyan es porque tienen parientes trabajando en el yacimiento, y hay otros que admiten que es una de las pocas actividades en la zona, luego de que fueron desapareciendo los emprendimiento agrícolas por la ausencia del apoyo del Estado”, remarcaron los estudiantes.

“También sucede que el dinero que llega a la ciudad no se aprovecha. Paramos en un camping que se hizo con fondos de la regalías, pero está a varios kilómetros de la ciudad y no tienen luz, no se terminaron los trabajos prometidos”, cuenta Rocío.