Martes 20 de Julio de 2010
El sacerdote cordobés José Nicolás Alessio, sancionado por la Iglesia Católica por estar a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, aseguró que también está de acuerdo con “el casamiento de los sacerdotes, incluso homosexuales”.
“Estoy de acuerdo con que los sacerdotes se casen porque es una de las cosas que deberían cambiar”, dijo el sacerdote en declaraciones a Radio Brisas, y agregó: “Estoy de acuerdo con que un sacerdote se case con otro del mismo sexo”.
Alessio desobedeció la orden del arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, y celebró misa en la puerta de su iglesia, en el barrio Altamira, pese a que tenía vedado dar misa y administrar los sacramentos.
“Lo hice porque no me parecía bien obedecer una orden irrazonable e injusta”, dijo el sacerdote que pertenece al grupo tercermundista Monseñor Angelelli, y aseguró que “es muy probable que venga otra sanción porque no conozco mucho de estos vericuetos legales ni canónicos, porque yo me hice sacerdote para seguir a Jesús, no para seguir a la burocracia católica romana”.
El sacerdote sostuvo que “habrá que censurar y castigar a todos mis compañeros, porque todos pensamos lo mismo y lo hicimos con responsabilidad y madurez de ponernos a favor del matrimonio homosexual”.
“Todos fuimos llamados a retractarnos y ninguno dijo que se retractaría porque nadie pide ir contra la conciencia, el único que fue sancionado fui yo”, advirtió.
La jueza cambió. Por su parte, la directora general del Registro de las Personas de La Pampa, Irene Giusti, dijo ayer que la jueza de Paz de General Pico, quien sostuvo que no casaría parejas homosexuales, “cambió de posición y atendió a parejas del mismo sexo en el juzgado interesadas en concretar el trámite”.
Giusti manifestó que la jueza Marta Covella comunicó ayer a ese registro que “mantuvo una serie de encuentros con parejas del mismo sexo, a quienes asesoró respecto a los trámites necesarios para concretar el casamiento, una vez que esté promulgada la ley”.
En ese sentido, sostuvo que la magistrada si bien no comunicó oficialmente que daría marcha atrás con su postura, argumentó que mantuvo “un diálogo con su pastor y a partir de ese momento encabezó ella misma los encuentros con las parejas que cuestionó”.
La funcionaria confirmó días atrás que la provincia de La Pampa garantizará el casamiento de parejas del mismo sexo, luego que la jueza de Paz de General Pico dijera que rechazará los matrimonios igualitarios porque “Dios no lo aprueba”.
Según expresó, “la objeción de conciencia no es argumento válido para incumplir con la ley establecida” y aclaró que “no hubo sanciones a la jueza porque realizó manifestaciones personales, pero en caso de negarse, llegado el momento la actitud sería plausible de sanciones”.
En ese sentido, Giusti insistió en que “Covella no debería emitir opinión sobre las personas que contraen matrimonio y cumplir con el ordenamiento de la Justicia: sin opinar y ejecutando decisiones judiciales, las cuales, si contrastan con sus creencias, deberían replantearle la continuidad en el cargo”. La jueza de Paz había asegurado que no aceptaría casar homosexuales “por una cuestión de principios cristianos” y porque “en la Biblia Dios no aprueba esa forma de vivir”. (DyN)