España sufre la guerra del agua por una gran sequía
La grave sequía que sufre España, una de las peores en varias décadas, está desencadenando una guerra del agua entre diversas regiones del país y el gobierno central.

Viernes 18 de Abril de 2008

La grave sequía que sufre España, una de las peores en varias décadas, está desencadenando una guerra del agua entre diversas regiones del país y el gobierno central.

El origen de la disputa está en la decisión del Ejecutivo del socialista José Luis Rodríguez Zapatero de autorizar el trasvase de 50 hectómetros cúbicos (50 mil millones de litros) de agua del delta del río Ebro, el más caudaloso del país, para abastecer a los cinco millones de habitantes del área metropolitana de Barcelona.

La capital catalana y segunda ciudad más grande de España sufre particularmente los efectos de la sequía, ya que en el pasado año y medio apenas ha llovido en el noreste del país.

Los embalses de la región están a sólo el 20 por ciento de su capacidad, lo que significa que si no llueve Barcelona se quedará sin agua a partir de octubre, con los nefastos efectos que ello supondría para el abastecimiento de la población o el turismo.

La solución acordada por el gobierno central es construir una tubería de 62 kilómetros de longitud que conecte con otra ya existente para llevar agua desde el delta del Ebro, al sur de la ciudad de Tarragona, hasta Barcelona. El costo estimado es de 180 millones de euros y la duración de la obra se calcula en seis meses.

Ira de Valencia y Murcia. Este proyecto levantó las iras de dos regiones del litoral ubicadas más al sur, la comunidades de Valencia y de Murcia, que tradicionalmente sufren también la escasez de agua y desde hace años reclaman un trasvase similar, que el gobierno de Zapatero les niega.

Esas regiones se sienten discriminadas y sus respectivos jefes de gobierno, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, del conservador Partido Popular (PP), anunciaron medidas legales contra el Ejecutivo central. Además estudian convocar manifestaciones a favor de un trasvase como el previsto para Barcelona.

Humillación. "No voy a admitir la humillación que significaría que lo que no se nos permite a nosotros se permita para otros territorios de España", declaró Camps.

Valencia y Murcia están gobernadas por el PP, que a nivel estatal está en la oposición. En Cataluña, en cambio, están en el poder los socialistas, en alianza con los independentistas catalanes y los ecoizquierdistas. Por ello, Camps y Valcárcel consideran que Zapatero está dando un trato de favor a los suyos.

Críticas en Aragón. El polémico trasvase también generó críticas en Aragón, una región vecina de Cataluña donde gobiernan también los socialistas y cuyo jefe de gobierno, Marcelino Iglesias, ordenó a los servicios jurídicos estudiar el alcance de la medida aprobada para Barcelona.

La razón es que el Ebro, que nace en la cordillera cantábrica, atraviesa buena parte de Aragón y de su capital, Zaragoza, que precisamente acoge entre junio y septiembre de este año la Exposición Universal, dedicada al agua y al desarrollo sostenible. l (DPA)