Domingo 30 de Junio de 2019
España sufre estos días una ola de calor intenso, con temperaturas récord en junio, superiores a los 40 grados en gran parte del país, que han dejado dos muertos y varios incendios forestales, con 6.000 hectáreas quemadas en el noreste y 4.000 en el centro.
Buena parte de Europa occidental está afectada desde el miércoles por una burbuja de aire muy caliente y polvo en suspensión procedente de frica, que ha causado también víctimas en Francia e Italia.
En el noreste español, las regiones de La Rioja, Aragón y Navarra y las provincias catalanas de Lérida y Tarragona continúan este sábado en alerta roja por calor, y otras del centro, como Madrid, y el sur se mantienen en riesgo alto, según los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Zaragoza, capital regional de Aragón, y la ciudad catalana de Lérida alcanzaron ayer los 44 grados, mientras que Logroño (La Rioja) llegó a los 43. Las noches son tórridas en un gran número de localidades, donde el termómetro no baja de los 30 grados, lo que dificulta bastante el descanso.
Después de alcanzar valores récord este mes en España, el primero del verano, las temperaturas comenzarán a bajar desde hoy, pero levemente. A partir de mañana, el aire fresco y húmedo de una borrasca provocará un descenso térmico significativo.
Ayer un hombre de 58 años fue internado en un hospital de Córdoba (sur español) con los síntomas de un golpe de calor, informaron fuentes sanitarias, aunque está fuera de peligro. El viernes falleció un joven de 17 años también en Córdoba y un hombre de 93 años en Valladolid (centro), mientras que un agricultor de 45 tuvo que ser hospitalizado en estado grave en Murcia (sureste) a causa de las altísimas temperaturas. El menor de edad muerto, que trabajaba en el campo, sintió mareos por las altas temperaturas, se bañó en una piscina y comenzó a sufrir convulsiones al salir del agua.
Las autoridades repiten constantemente la necesidad de prevenir situaciones de riesgo, evitar las radiaciones ultravioleta, el trabajo y el ejercicio físico intensos en las horas de más calor, además de hidratarse y refrescarse frecuentemente.