"Ese avión no despega, se está comiendo la pista"

Viernes 22 de Agosto de 2008

Lo que la azafata M.R.H. estaba viendo por el ojo de buey del avión de Iberia en el que aterrizaba no se le olvidará nunca. Su avión, procedente de Guayaquil (Ecuador), tomaba tierra por la pista de la T4 que transcurre paralela a la que el avión de Spanair estaba utilizando en la T2 para intentar despegar. Desde su asiento en el transportín de business oyó al comandante lanzar una exclamación. Pasó rápidamente a cabina y allí oyó decir un funesto: "Ese avión no despega, se está comiendo la pista".

"Ese avión no va al aire". Se habían dado perfecta cuenta de que algo raro sucedía en la nave que tenían enfrente.

Tras el accidente, M.R.H. contaba cómo desde esa privilegiada posición vieron cómo al avión siniestrado "parecía que le había explotado una rueda cuando ya había traspasado el límite para poder frenar", relató. En apenas unos segundos, veían desde las ventanillas "cómo explotaba el motor izquierdo del avión cuando se encontraba a unos 70 metros del suelo, y caía como una hoja". "Esto no es como en los dibujos animados, los aviones cuando se quedan sin motor no se caen al instante, primero planean un poco", explicó.

"En sus bandazos tocó el suelo con el ala izquierda y en ese momento explotó y se partió», explicó.