Viernes 23 de Octubre de 2009
Un vuelo adicional de Aerolíneas Argentinas a Montevideo el miércoles 14 de octubre último, cuando la selección argentina de fútbol se jugaba la clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010 ante Uruguay, generó un escándalo, pese a que las autoridades negaron ayer que haya trasladado pasajeros VIP.
El diputado del Partido Demócrata de Mendoza, Omar De Marchi, hizo ayer un pedido de informes al Poder Ejecutivo luego de que dos diarios denunciaron que un vuelo no regular de Aerolíneas trasladó a políticos y sindicalistas a Montevideo para presenciar el partido.
De Marchi confirmó que la nómina de pasajeros del controvertido vuelo incluye a Mariano Recalde, gerente general de Aerolíneas Argentinas, Facundo Moyano −hijo del titular de la principal central obrera y aliado al matrimonio Kirchner−, el diputado oficialista Juan Cabandié y militantes de La Cámpora, que dirige Máximo Kirchner, hijo de la presidenta Cristina Fernández y del ex presidente Néstor Kirchner.
“Es un avión 737-700 de 146 asientos en el que sólo viajaron 41 pasajeros. En la mayoría de ellos el pasaje está identificado con un código W, que es un código interno de la compañía que indica que (los pasajes) son pagados por una orden interna”, añadió.
“De confirmarse, es de una gravedad moral enorme... lo mínimo que corresponde es la renuncia del presidente de la compañía”, advirtió.
La historia oficial. El gerente general de Aerolíneas, Mariano Recalde, hijo de Héctor Recalde, el abogado de la CGT y aliado al gobierno, negó que se haya tratado de un vuelo especial y aseguró que fue agregado “porque había mucha demanda de pasajeros, seguramente motivada por el partido”. “Fue un vuelo charter, no regular, programado horas antes con destino a Montevideo”, dijo de Marchi.
Recalde explicó que “lo que ocurrió es que ese día se agregaron frecuencias a Uruguay porque había mucha demanda de pasajeros, seguramente motivada por el partido de la selección. Se agregó un vuelo porque estaban completos los dos primeros aviones”.
“En ese vuelo y en los anteriores viajaron pasajeros que pagaron su boleto como cualquier hijo de vecino, incluso yo”, agregó. “Fue una decisión comercial, no fue un capricho de algún amigo del poder”, sostuvo Recalde.
“No fue ningún charter. Además, tuvo un buen resultado: le quedó una buena ganancia a la empresa que nos permite ir achicando su déficit. Con 23 asientos ocupados se cubren los costos del vuelo”, explicó.
El funcionario desmintió que el vuelo haya sido agregado para trasladar a ejecutivos de la empresa, sindicalistas y allegados al kirchnerismo, como informaron los diarios Crítica de la Argentina y La Nación.
“Se inventan una noticia a partir de un hecho que es totalmente distinto. Se dice que yo viajé en business, y ese avión no tiene business. Se dice que viajaron Pablo Moyano y Omar Viviani, y es mentira”, afirmó.
Recalde admitió haber viajado “con cuatro conocidos” que “por supuesto” pagaron su billete, entre ellos Facundo Moyano, otro de los hijos del líder de la central obrera oficialista Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano. (DPA, AP, DyN y Télam)
Déficit tolerable
El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y el titular de Aerolíneas Argentinas y Austral, Mariano Recalde, informaron ayer al Congreso que para 2011 la compañía prevé un “déficit tolerable” y que para 2013 se aspira a llegar a “un punto de equilibrio”. Fue en el marco de la presentación del plan de negocios a la comisión bicameral de Reforma del Estado.