Sábado 07 de Junio de 2008
Los pasajeros de un demorado vuelo de la empresa Aerolíneas Argentinas protestaron anteanoche en el aeropuerto internacional de Roma y provocaron incidentes que obligaron a la intervención de los carabineros de la aeroestación.
Los incidentes se produjeron cuando la empresa informó que se encontraba demorado el vuelo que debía salir a las 20 (hora de Italia) del aeropuerto romano de Fiumicino hacia el aeropuerto de Ezeiza.
El vuelo fue luego cancelado, y se les dijo a los pasajeros que abordarían otro previsto para las 23, pero esto no ocurrió. Más tarde, se les indicó que saldrían a la una de la mañana de ayer, lo que tampoco sucedió.
Entonces, los viajeros, enardecidos, arremetieron contra los empleados de Aerolíneas Argentinas, destrozaron las computadoras del mostrador de la sala de embarque y estrellaron diversos objetos contra los ventanales vidriados desde los que se ve la pista.
El embarque de Aerolíneas quedó destrozado.
Los pasajeros no sólo insultaron y se enfrentaron con los empleados de Aerolíneas, sino que incluso tomaron el micrófono desde el que se anuncia el comienzo del embarque y entonaron cánticos e insultos para hacer pública la cuestión en toda la aeroestación.
La situación se tornó tan tensa que debió intervenir la policía aeroportuaria romana, que tiene a cargo la seguridad del lugar, aunque no se informó si hubo detenidos.
Versiones y bronca. A medida que corrían las horas, las diferentes versiones acerca de las razones de la cancelación del vuelo alimentaron la bronca de los pasajeros.
Uno de los rumores, que luego fue desmentido, fue que el vuelo se había cancelado porque se habría utilizado para transportar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ya que la aeronave que debía llevarla de regreso al país, tras participar de la cumbre de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas, habría sufrido una avería y debió ser reemplazada por otra.
Esta versión fue desmentida por los voceros de Aerolíneas Argentinas, que indicaron que la presidenta regresó al país en el avión originalmente destinado para ese propósito.
Asimismo, los voceros de la compañía indicaron que la suspensión del vuelo 1141 se debió a problemas técnicos.
Sin embargo, el rumor, que rodaba en la sala de embarque, alimentó el enojo de los varados. Todo esto, sumado al hecho de que los empleados de la empresa brindaban informaciones contradictorias.
Pasadas las 22 de anteayer, hora local, los puestos de comida cerraron y los pasajeros quedaron atrapados en el embarque, sin siquiera tener la posibilidad de comprar alimentos ni de calentar una mamadera, ya que había varias madres con hijos pequeños.
Finalmente, tras varias horas de espera, los pasajeros fueron embarcados ayer cerca de las 2.30 hora de Italia (4.30 de la Argentina), pero en un vuelo que se dirigiría a la capital española, Madrid, y no a Buenos Aires.
Desde Madrid se aprestaban anoche los sufridos pasajeros para volar hacia Buenos Aires.