Es crítico el estado de la beba dada por muerta y prometen investigar
El gobernador Capitanich recibía anoche a la mamá de Luz Milagro, tras la conmoción del caso. La criatura pesa 750 gramos y está con respirador. A los padres se los vio igual confiados.

Jueves 12 de Abril de 2012

El gobernador del Chaco, Jorge Milton Capitanich, recibía anoche a la madre de la beba dada por muerta en el hospital Perrando de Resistencia y descubierta viva 12 horas después por la mujer en la morgue del mismo centro sanitario.

Analía Bouter, la mamá, previo a la entrevista con Capitanich, denunció ayer negligencia antes y después del parto de su hija a la que puso de nombre Luz Milagro. El director del hospital, José Luis Meiriño, anunció una investigación sumaria a la ginecóloga, la neonatóloga y la partera, que tuvieron contacto directo con la madre y la bebé, y afirmó que también se evaluará a los jefes de neonatología y ginecología por instrucción precisa del ministerio de Salud de la provincia.

La beba ayer continuó conectada a un respirador artificial, por lo que Meiriño expresó: "Está estable dentro de su estado crítico y a que pesa 750 gramos". Dijo que el martes la beba había mostrado algunos problemas con la diuresis (excreción de orina) pero que se ritmo ayer se estaba regularizando, y que también, ese mismo martes, había presentado "una deposición con sangre, lo que hizo temer algún problema en los intestinos, pero por suerte hoy (por ayer) está todo normal", amplió el director del establecimiento.

La noticia de la beba colocada dentro de un cajoncito y depositada en la morgue del hospital a las 11 de la mañana, y rescatada por sus papis cerca de las 22, dio la vuelta al mundo. Medios de comunicación de distintas regiones del planeta se hicieron eco del caso (ver aparte). Los padres fueron a verla por insistencia de la madre: el marido, Fabián Verón, hizo palanca para desclavar la tapa del cajoncito, y ella, Analía, confesó que se cayó "de rodillas" luego de escuchar un gemido de la criatura y ver que se desperezaba.

Aliviados. Ayer la pareja se mostró más distendida. Analía Bouter, madre de otros cuatro pequeños, dijo que Luz Milagro "está conectada a un respirador, para que no se fuerce, y se recupera", a ocho días del acontecimiento.

Bouter acusó de negligencia preparto porque "en el último control médico" le informaron que el parto "iba a ser por cesárea, por problemas que presentaba en la placenta, cosa que no ocurrió".

"Rompí bolsa antes y, cuando fui al hospital, me decían que en vez de líquido amniótico me estaba orinando, así que me pedían que espere, y recién el lunes, cuando hacen la ecografía, ven que la beba no tenía líquido", relató.

Bouter insistió en que "desde el viernes (30 de marzo) al martes (3 de abril), fue todo una tortura, no me podía mover para que no salga líquido y después empecé a perder sangre".

"Pero cuando ingresé a la sala de parto, le decían a los médicos que me dejen que la expulse sola a la beba, como si estuviera muerta; mientras en el monitor, sentía los latidos", recordó.

Me durmieron. Bouter aseguró que "la doctora siempre la trataba a la beba como si estuviera muerta y, después del parto, que fue normal y la beba estaba de cola, me durmieron sin saber yo lo que pasaba".

"No me comunicaron que mi beba estaba muerta. Fue una enfermera quien vino a preguntarme qué íbamos a hacer con el cuerpo de la beba. Pasaron 15 minutos de nacida mi hija y ya estaba en un cajón cerrado", remarcó.

Analía Bouter salvó a su hija por su insistencia en ver al menos una vez su presunto cadáver. Pidió que le saquen el suero e ir desde su habitación hasta la morgue.