Martes 24 de Agosto de 2010
Los 33 mineros atrapados por 18 días en las profundidades de una mina en medio del desierto chileno, a 801 kilómetros al norte de Santiago, comenzaron a recibir ayer pequeñas dosis de hidratantes y glucosa, y en un primer contacto con la superficie dijeron que todos están bien, indicó el ministro de Minería, Laurence Golborne.
“Están todos muy bien, salvo uno que tiene problemas estomacales”, agregó sin dar detalles, tras el contacto establecido ayer con los mineros a través de la perforación de 688 metros que la víspera permitió ubicarlos.
“Hubo contacto con cada uno de los mineros. Varios pidieron que les envíen cepillos de dientes. Los primeros suministros a través de la perforación consistieron en agua y glucosa, y el medicamento Omeprasol para el estómago. Luego enviarán oxígeno y alimentos”, dijo la médica Paola Neuman, del servicio médico de rescate.
Ducto. El nexo de los mineros con la superficie es una pequeña perforación, a través de la cual recibirán los suministros. Y continuará siéndolo durante los próximos tres meses, tiempo que demorará cavar un ducto de unos 66 centímetros de diámetro para sacarlos a la luz, uno a uno. Por ella esperan también ponerse en contacto con sus familiares, pero ello sólo ocurrirá cuando se hayan estabilizado.
Los mineros, muchos experimentados, claramente saben que su rescate demorará. Uno de ellos, Mario Gómez, de 63 años, así lo dijo en una carta enviada a su esposa el domingo junto con el mensaje que anunciaba que estaban los 33 bien en un refugio de la mina. Ambos mensajes iban adheridos a la broca que permitió ubicarlos.
Las autoridades enfatizaron que junto con la recuperación física, será necesario un esfuerzo intenso por salvaguardar su estado psicológico. “Hay que establecer urgentemente la situación en que están”, dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich. Agregó que deben entender que su rescate demorará, pero que si están en buenas condiciones pueden soportar bastante tiempo.
El ducto para el rescate será cavado con una enorme máquina trasladada desde una mina en el centro del país, de la estatal cuprífera Codelco. Se calcula que avanzará sólo unos 20 metros por día. El convoy que trasladó la máquina fue saludado con vítores y banderas chilenas al atravesar algunos pueblos. Los ingenieros comenzaron de inmediato a montar la máquina, un proceso que lleva tres días. Los suministros se envían en tubos de 1,6 metro de largo, que tardan una hora en bajar y otro tanto en volver.
Los primeros envíos incluyen también un cuestionario a los mineros, para detectar su estado. Preguntas como ¿quién organiza el grupo?, ¿cuando fue la última vez que comiste?, ¿cómo estás de agua?, ¿estás herido, golpeado, o enfermo?, y otras,
El jefe del equipo de rescate, André Sougarret, dijo que dejarán instalados pequeños micrófonos para comunicaciones. Una diminuta cámara de televisión ya los mostró en el fondo de la mina, incluyendo rostros en primer plano de algunos, y las linternas de sus cascos.
Además, se hallan avanzadas otras dos perforaciones similares a la que permitió el hallazgo, lo que aumentará las posibilidades de contacto.
Ante las acusaciones a la empresa propietaria de la mina por no cumplir exigencias de seguridad, el presidente Sebastián Piñera convocó a una comisión que en un plazo de 90 días deberá presentar propuestas de reformas legales para incrementar la seguridad laboral en todos los sectores.
Muchos de los familiares celebraron hasta entrada la madrugada, junto a improvisadas parrillas de asado, y testigos dijeron que aparecieron hasta algunas botellas de champán. El millonario empresario minero Leonardo Farkas regaló el equivalente a 5.000 dólares a cada familia, y ofreció empleo a todos los mineros cuando vuelvan a la superficie. (AP)