Viernes 10 de Diciembre de 2010
El Comité Nobel Noruego entregó hoy simbólicamente el premio Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo, quien no pudo estar presente en la ceremonia por estar preso en China.
Para Liu, un crítico literario de 54 años, fue destinada una silla vacía que según el Comité Nobel representa el aislamiento y la represión a la que China somete a los disidentes políticos.
Se trató de la segunda vez en la historia que el Nobel de la Paz no fue entregado ni a su ganador ni a un representante. La otra fue en 1936, cuando Adolf Hitler impidió al pacifista alemán Carl von Ossietzky ir a recibir el premio.
Las autoridades chinas tampoco permitieron viajar a Noruega a la esposa de Liu Xiaobo, Xia, ni a sus familiares.
Liu “sólo ha ejercido sus derechos civiles y debe ser liberado”, dijo el presidente del Comité del Nobel, Thorbjoern Jagland, y sostuvo que el opositor chino “recuerda a Nelson Mandela”, el ex presidente sudafricano y también premiado con el Nobel de la Paz, indicó la agencia de noticias italiana Ansa.
El opositor está cumpliendo una condena de 11 años por haber firmado la Carta08, escrita por intelectuales que pedían una apertura democrática en China.
A su vez, Jagland sostuvo que el premio “jamás se asigna para ofender”, en un mensaje directo al gobierno chino que rechazó la entrega del galardón a un disidente.
Beijing también amenazó con represalias a todos los países que enviaran a un representante a Oslo.
En este sentido, el Instituto Nobel de Noruega informó poco antes de comenzar el acto solemne en el ayuntamiento de Oslo que al menos 15 países no asistirían a la ceremonia de entrega del premio.
Los países ausentes fueron China, Rusia, Kazajistán, Túnez, Arabia Saudí, Pakistán, Irak, Irán, Vietnam, Afganistán, Venezuela, Egipto, Sudán, Cuba y Marruecos.
El Nobel de la Paz se entrega a “personas que a pesar del gran riesgo lucharon por todos nosotros”, resaltó el titular del comité y afirmó que por ello “merecen el apoyo de todos”.
En tanto, alrededor de 50 chinos que viven en Noruega protestaron en el centro de la capital, cerca del parlamento noruego, contra la asignación del premio al opositor con carteles que rezaban: “Criminal igual a ¿premiado Nobel por la Paz?”. (Télam)