Entre los trastornos cerebrales y la serotonina

Martes 23 de Septiembre de 2008

Según los investigadores del Hospital de Niños de Boston, Estados Unidos, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) dejó de ser un misterio y determinaron que la dolencia tiene una vinculación con la serotonina.

  Los investigadores del Hospital de Niños de Boston obtuvieron nuevos datos provenientes de autopsias que revelan que el SMSL dejó de ser un misterio y que posee un fundamento biológico concreto, según informó First Candle/SIDS Alliance, la principal organización dedicada a fomentar la salud y la supervivencia infantil, en su página web.

  Como consecuencia de estos descubrimientos, los investigadores buscan determinar un método de diagnóstico que sirva para identificar a los recién nacidos de mayor riesgo y diseñar un tratamiento que los proteja durante los meses de mayor vulnerabilidad.

  First Candle es una importante fuente de información tanto para padres como para profesionales, así como para todas aquellas personas que desean obtener y aportar información acerca de este tema tan importante.

 

Bebés Boca Arriba. A pesar de que la campaña Bebés Boca Arriba, lanzada durante 1994, tuvo un éxito enorme ya que logró disminuir la incidencia del SMSL, este síndrome continúa siendo la principal causa de muerte entre el primer mes y el primer año.

  La Campaña Bebés Boca Arriba advierte a los padres acerca del peligro de ciertas prácticas, como acostar al bebé boca abajo para dormir (po sición prona), la ropa de cama acolchada, el colecho (compartir la cama con otras personas) y la exposición al humo de cigarrillo tanto durante el embarazo como en los primeros meses de vida. Los resultados del estudio advierten que al evitar las prácticas mencionadas con anterioridad podrán salvarse más vidas.

  La investigación que se lleva a cabo en la actualidad, y que será publicada en la edición del mes de noviembre del "Journal of the American Medical Association", advierte que un número importantes de bebés fallecidos a causa del SMSL tenían algún tipo de trastorno cerebral.

  El estudio concluye que existe un problema en el desarrollo cerebral del bebé dentro del útero y con posterioridad al nacimiento. Según el médico Hannan Kinney, investigador principal del estudio, "este nuevo dato nos permitirá identificar a aquellos niños con mayor riesgo y utilizar alguna medicación que permita al niño pasar los meses más críticos de riesgo de SMSL, es decir, los primeros seis meses de vida".

  Las anormalidades identificadas en el estudio parecen afectar la capacidad del tronco encefálico para utilizar y reciclar la serotonina, una sustancia química del cerebro que contribuye a la comunicación entre las neuronas. La serotonina es más conocida porque regula los estados de ánimo, pero también facilita diferentes funciones vitales como la respiración, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los despertares.

  El estudio puso en evidencia que los niños fallecidos a causa del SMSL tenían mayor cantidad de neuronas que utilizan serotonina pero menor cantidad de receptores de serotonina en comparación con los casos control. La mayoría de las víctimas del SMSL (65%) dormían boca abajo o de costado al momento de morir y el 23% compartían la cama. Estos datos enfatizan en la necesidad de continuar educando a la población sobre las recomendaciones del sueño seguro para bajar la incidencia del SMSL.