Encuesta nacional: ni el auto ni el físico, ¿qué genera más bienestar a los argentinos?

Una nueva investigación publicada en septiembre mostró los factores que impulsan la calidad de vida en el país. El valor de los afectos, la alimentación y el fin de semana

13:45 hs - Miércoles 23 de Septiembre de 2026

Ni el gimnasio ni el lujo, los argentinos le dan un valor mucho más preponderante en sus vidas a otros factores a la hora de sentir bienestar. Las prioridades que los hacen "estar mejor" se vinculan mucho más a los afectos, la alimentación (que es la variable con la diferencia más drástica del estudio), el descanso y el contacto con la naturaleza que a cuestiones más materiales. Así lo revela el nuevo Índice de Bienestar que se dio a conocer este 22 de septiembre, anuncio del que participó La Capital. El relevamiento mostró que los Millennials, que tienen hoy entre 30 y 45 años, son los que peor se sienten por cargar mucho estrés y altos niveles de incertidumbre.

Los resultados fueron expuestos a periodistas de todo el país por Diego Reynoso, director del Laboratorio de Observación de la Opinión Pública (LOOP) y de la Encuesta de la Satisfacción y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, que junto a Osde desarrollan este estudio que sigue la evolución de la percepción que tienen los argentinos sobre su calidad de vida, y que registra emociones y hábitos vinculados al cuidado de la salud.

El índice contempla una escala de 1 a 5 en la cual 1 corresponde a "muy insatisfecho" y 5 a "muy satisfecho". Este índice, que funciona como un "termómetro" de la percepción que tienen los argentinos sobre su bienestar se ubicó en 3,34 puntos en la última medición, que corresponde a septiembre, un número que viene siendo estable, aunque se advierten cambios según el perfil demográfico y los hábitos de vida.

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Cómo se obtienen los resultados

En esa escala se contemplan la situación económica, la actividad laboral, las relaciones sociales, la convivencia familiar, la salud física, la salud mental, el tiempo libre, la vivienda, la formación y el sentido de propósito. "El promedio de esas respuestas da origen al Índice, un indicador sintético que funciona como un termómetro de la percepción que tienen los argentinos sobre su bienestar".

La encuesta releva también información sobre las emociones de los participantes y distintos hábitos vinculados con el cuidado de la salud: alimentación, el sueño, la actividad física, los controles médicos, el uso de pantallas, la vida social, el consumo de alcohol, el tabaquismo y la práctica de meditación o rezo, con el objetivo de analizar cómo estos factores se relacionan con los niveles de bienestar registrados.

Se sigue de esta manera la evolución de distintos indicadores "relevantes" a lo largo del tiempo. "Buscamos entender mejor qué nos pasa como sociedad y a generar insumos para profundizar la indagación y alimentar políticas públicas o privadas", señaló Lucas Grosman, rector de la Universidad de San Andrés.

El estrés y la incertidumbre "golpean" más fuerte a los adultos jóvenes

Los Millennials, más complicados

Al descomprimir el promedio nacional de 3,34 puntos, "surgen importantes disparidades según el perfil demográfico y los hábitos de vida", señalaron los autores del trabajo.

Esta son la variaciones más relevantes que se encontraron:

Nivel Socioeconómico (NSE): Presenta una de las brechas más marcadas del estudio. El segmento de mayor nivel socioeconómico (ABC1) encabeza el bienestar con 3,74 puntos, mientras que las clases con menores ingresos (D1D2) caen al piso de 3,20.

Brecha Etaria: El bienestar aumenta de forma directamente proporcional a la edad. Los Boomers (nacidos entre 1946 y 1964) lideran el indicador con 3,66, en contraste con los Millennials (nacidos entre 1981 y 1996) quienes registran el valor más bajo con 3,15 y concentran los mayores niveles de estrés e incertidumbre.

Género: Si bien los promedios globales son muy parecidos entre hombres (3,38) y mujeres (3,36), en septiembre mostraron trayectorias opuestas: el índice en los hombres cayó 0,12 puntos, mientras que en las mujeres subió 0,12 puntos, alcanzando su pico máximo histórico.

Disparidad Geográfica: Se percibe una brecha evidente entre el interior del país y el área metropolitana. Las regiones Sur (3,65), NOA (3,44) y NEA (3,61) sostienen los niveles más altos, en tanto que la CABA (2,93) y el GBA (3,32) registran los valores más bajos de la Argentina.

Las mayores diferencias

Hábitos de vida, vínculos y emociones mostraron las diferencias más significativas.

Alimentación Saludable: Es la variable con la diferencia más drástica de todo el estudio. Existe un salto de 1,18 puntos de bienestar entre quienes perciben que tienen una alimentación muy saludable frente a quienes la consideran nada saludable.

Descanso e Impacto del Fin de Semana: El sueño condiciona fuertemente el indicador. Dormir menos de 6 horas los fines de semana hace caer el índice a su piso mínimo en esta categoría (2,77), mientras que dormir más de 8 horas lo eleva a 3,42.

Ejercicio y Naturaleza: La actividad física frecuente y el contacto continuo con el entorno natural elevan el bienestar de un rango de 2,92 - 2,95 a valores entre 3,65 y 3,69.

Aislamiento vs Encuentro Social: No reunirse nunca con amigos o familiares deprime el índice a 2,95, mientras que mantener encuentros 2 a 3 veces por semana impulsa el bienestar hasta 3,66. De hecho, los vínculos afectivos son los aspectos que generan mayor satisfacción general.