Encontraron ahorcado en su celda al "caníbal" mexicano
Un mexicano acusado de matar, descuartizar y comerse a una amante apareció ayer muerto en su celda en una cárcel de la ciudad de México. Al parecer se ahorcó, después de estar dos meses detenido bajo sospecha del asesinato de tres mujeres. José Luis Calva Zepeda, de 40 años, faltó al pase de lista matinal en el Reclusorio Oriente, donde estaba alojado...

Miércoles 12 de Diciembre de 2007

Un mexicano acusado de matar, descuartizar y comerse a una amante apareció ayer muerto en su celda en una cárcel de la ciudad de México. Al parecer se ahorcó, después de estar dos meses detenido bajo sospecha del asesinato de tres mujeres.
  José Luis Calva Zepeda, de 40 años, faltó al pase de lista matinal en el Reclusorio Oriente, donde estaba alojado. Los custodios fueron a su celda y lo encontraron muerto.
  Según las primeras versiones, Calva Zepeda se estranguló con un cinturón o una camisa, pero su novia actual puso en duda el suicidio y afirmó que en días pasados había sido golpeado y amenazado por otros reclusos que le exigían dinero.
  El cadáver será sometido a una autopsia, al tiempo que se investigan las circunstancias de la muerte ya que los reclusos no tienen permitido el uso de cinturones y otros objetos considerados de riesgo.
  Según el subsecretario de Gobierno de la Intendencia mexicana, Juan José García Ochoa, Calva Zepeda presentaba tendencias suicidas y estaba por comparecer ante un juez como parte del proceso.
  “Calva Zepeda tenía una audiencia mañana (por hoy) en la que creo no esperaba tener buenos resultados”, señaló.
  El caso del “Caníbal de la Guerrero” o “El poeta caníbal”, como se le conocía, provocó estupor en México cuando fue detenido el 8 de octubre último por el escenario macabro que se descubrió en su departamento, en el distrito de Guerrero, en la capital mexicana.
Un escenario horroroso. En su vivienda, Calva Zepeda, un escritor aficionado a la poesía y los textos de terror, la policía encontró un brazo que se cocinaba al fuego en un caldo espeso, restos humanos en el refrigerador, huesos en una caja de cereal y trozos de carne aderezados con jugo de limón en un plato sobre la mesa.
  Además tenía velas, libros de brujería, antifaces multicolores y elementos sadomasoquistas y una foto de Hannibal Lecter, el asesino caníbal personificado en el cine por Anthony Hopkins.
  El abogado del “caníbal”, Humberto Guerrero Plata, se dijo sorprendido. “Lo vi hace poco. Me dio un capítulo de su libro que se llamaría «El caníbal poeta seductor» y tenía muchos planes. Estoy desconcertado”.  (DPA)