Martes 11 de Marzo de 2008
Unas 1.700 familias, equivalentes a alrededor de 9.000 personas, quedaron aisladas por las inundaciones en el norte de Salta que causó el desborde del río Pilcomayo. La falta de obras provoca estas reiteradas inundaciones, denunciaron pobladores y autoridades.
El subsecretario de Defensa Civil de Salta, Gustavo Paúl, dijo que la situación en toda la provincia "está verdaderamente complicada", por la gran cantidad de caminos y rutas cortados por las constantes lluvias y el desborde del Pilcomayo. Los pobladores permanecían "aislados vía terrestre", ya que el agua "superaba la altura normal de un tractor", dijo una autoridad local. En la zona se usan tractores para transportar mercaderías y personas cuando llegan las lluvias y las crecidas.
El intendente de una de las localidades más afectadas, Santa Victoria Este, Moisés Valderrama, volvió a reclamar obras largamente postergadas para evitar estas cíclicas inundaciones.
La misma zona estuvo aislada durante 2007, también por la crecida del río Pilcomayo. Recientemente la presidenta Cristina Kirchner y el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey asumieron el compromiso de comenzar las obras, pero "hace falta una decisión, tanto del gobierno nacional como del provincial" señaló Valderrama. (DyN)