En medio de renuncias y acusaciones, Baradero despidió a los jóvenes muertos
Los padres de los jóvenes insistieron con sus denuncias sobre una presunta responsabilidad de los inspectores Oscar Micucci y Luciana Romero, dichos que fueron apoyados por el  testimonio de un testigo presencial del hecho, quien acusó a los agentes  de “encerrar” a las víctimas.

Lunes 22 de Marzo de 2010

El pueblo del partido bonaerense de Baradero acompañó hoy a los padres de Miguel Portugal y Giuliana Giménez, los adolescentes de 16 años que murieron en un confuso choque entre la moto en la que viajaban y una camioneta manejada por inspectores de tránsito, en la inhumación de sus restos y en una movilización masiva en reclamo de justicia.

Los padres de los jóvenes insistieron con sus denuncias sobre  una presunta responsabilidad de los inspectores Oscar Micucci (53) y Luciana Romero (35), dichos que fueron apoyados por el  testimonio de un testigo presencial del hecho, quien acusó a los agentes  de “encerrar” a las víctimas.

Las manifestaciones populares -que incluyeron el incendio de  edificios públicos y propiedades de funcionarios- derivaron hoy en  el desplazamiento de las autoridades políticas y policiales  involucradas en el hecho.

Además, tanto el intendente local, el kirchnerista Aldo  Carossi, principal blanco de las acusaciones de Baradero, como el  presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Elmer, y hasta el gobernador  bonaerense, Daniel Scioli, admitieron sus sospechas de la  existencia de “infiltrados” y “agitadores” en las incidentes que se  produjeron ayer.

Más allá de las renuncias y las acusaciones políticas, los  padres de los jóvenes inhumaron los restos de sus hijos en medio de  muestras desgarradoras de dolor, acompañados por gran parte del  pueblo, que no ahorró las críticas y las denuncias contra la  administración municipal.

Al cortejo fúnebre, que culminó cerca del mediodía, le siguió  una movilización masiva con inicio y culminación en la sede de la  intendencia, en la que también abundaron las escenas dramáticas de  familiares, amigos y vecinos de los dos fallecidos.

La marcha vecinal fue encabezada con dos pancartas con las  leyendas: “Carossi, tus caprichos nos costó dos vidas” y “Giuliana y  Miguel, dos ángeles más en el cielo. Justicia”.

Ante la persistencia de la tensión, el jefe de los inspectores  de tránsito, Pablo Scarfoni, renunció a su cargo, en una decisión  que vinculó con un “gesto” suyo para “oxigenar” el gabinete de  Carossi.
“Presenté la renuncia a mi cargo al intendente Carossi porque  consideré que tengo que dar un paso al costado para oxigenar la  gestión del intendente, porque en Baradero hay una interna política  muy grande con el jefe comunal”, afirmó el ahora ex titular de la  Inspección General Vial.

Además, el jefe de la policía comunal de Baradero, comisario  Oscar Gómez, y el número dos de la fuerza de seguridad en esa  ciudad bonaerense, Raúl Franzoia, fueron desplazados de sus cargos por  decisión del ministerio de Seguridad.

En tanto, Scioli afirmó que se detectaron en la virtual  “pueblada” que ocurrió ayer “infiltrados que aprovechan cuando hay una  situación de esta características para llevar adelante agitaciones  políticas con episodios de violencia”.

“Dejemos que la Justicia actúe y van a poder corroborar que no  ha habido ninguna persecución”, subrayó Carossi, al desmentir la  existencia de la principal hipótesis que se investiga, acerca de  una carrera demencial entre la camioneta de los inspectores Micucci  y Romero -que están libres- y la moto de los novios.

“La moto tiene un impacto sobre el lateral derecho,  circunstancia que impide razonablemente establecer la mecánica del hecho  como un toque paralelo si van ambos vehículos a la par, y si por la  izquierda va la camioneta y la derecha la moto”, afirmó el  intendente.

Sin embargo, un testigo del choque, que es novio del hermano  menor de Miguel Portugal y que se identificó con el nombre de  Maximiliano, afirmó ante los medios que la camioneta municipal “encerró  y embistió” a las víctimas.

“Los chicos venían a baja velocidad, la camioneta los empezó a  perseguir, dio la vuelta a la manzana y aceleró. En ese momento  cruzó un auto Peugeot 206 blanco a muy alta velocidad, por Gallo,  este chico frena y la camioneta los encerró, los embistió y los  tiró contra una veterinaria que hay en la esquina”, relató en  declaraciones a la prensa.